EL UTILITARISMO Y LA “SOCIEDAD DEL BIENESTAR”


El utilitarismo, sistema ético inventado en Inglaterra a fines del siglo XVIII, considera también el placer como el único bien intrínseco. Pero ahora no se trata del egoísta placer individual, sino que el objetivo moral consiste en la promoción del mayor placer posible para el mayor número posible de seres humanos.

El Jardín de las delicias

El obstáculo psíquico que sigue dificultando su aceptación procede, principalmente, de la tradicional devaluación del término “placer”. Ahora bien, si sustituimos, como hoy todos hacemos en el lenguaje ordinario, “placer” y “felicidad” por bienestar, ingresamos en el ámbito de la ética realmente practicada y vivida en nuestro tiempo, que, al menos en el mundo occidental, no es otra sino la de la “sociedad del bienestar”. Sigue leyendo

LOS PROBLEMAS DE LA MORAL: DETERMINISMO, AMORALISMO Y RELATIVISMO


 

A primera vista parece que el determinismo elimina el problema moral. Sin embargo, no es así. Por de pronto el determinismo, aunque fuesecierto, es una explicación de nuestra conducta, una especie de “psicoanálisis” en el sentido del desenmascaramiento de una ilusión, perfectamente compatible con nuestra conciencia y vivencia de libertad. Por tanto, aunque ser buenos o malos resultase, vistas las cosas desde una omnisciencia extrínseca, algo totalmente independiente de nuestra voluntad, la moralidad subsistiría como la lucha -inútil- por hacer lo que nos dicta nuestra conciencia. El punto de vista de Kant -causalidad psicológica y libertad moral- podría ser tenido en cuenta aquí.

El determinismo

Mas, por otra parte, el determinismo, aun aceptado, ¿es incompatible con la moral? ¿Qué afirma, en realidad, el determinismo? El determinismo, que (lo mismo que el indeterminismo) es una hipótesis psicológico-metafísica y, por tanto, problemática, no afirma de ningún modo que nuestros actos, nuestra conducta sean determinados por causas extrínsecas, totalmente ajenas a nuestra voluntad (eso sería fatalismo, concepción completamente desprovista de fundamento científico). Al contrario, lo que los deterministas sostienen es que (con las restricciones comunes al indeterminismo: circunstancias o situación, voluntad de los otros, etc.) yo mismo me determino, es decir, hago lo que quiero.

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