EL FRACASO ESCOLAR: ALUMNO Y SOCIEDAD (ESCUELA)

Resulta difícil definir el fracaso escolar porque tiene múltiples implicaciones de tipo personal, familiar, educativo, cultural, económico y social.

El conjunto de todas ellas puede resumirse en la imposibilidad de que el aprendizaje se lleve a cabo de modo positivo y en el desaprovechamiento de los recursos intelectuales.

Decir que un alumno ha fracasado no significa necesariamente que tiene muchos suspensos, sino que existe una falta de adecuación entre el rendimiento del alumno, su capacidad y lo que se podía esperar de él. El fracaso es en gran medida una vivencia subjetiva: fracasar es sentir que se ha fracasado.

Fracaso escolar: ¿Del alumno? ¿De la escuela? ¿Recursos? ¿Sistema educativo?

El fracaso escolar puede plantearse desde dos perspectivas: la centrada en el alumno y la que toma como base la sociedad, más concretamente, la escuela. En el primer caso se considera que el alumno tiene deficiencias intelectuales que le impiden seguir las enseñanzas. En el segundo planteamiento se considera que el fracaso es un reflejo de la injusticia social en el reparto de bienes y posibilidades culturales.

De este modo, el fracaso escolar sería en realidad el fracaso de la escuela, que no ha sido capaz de dotar al niño del grado de madurez indispensable para poder desenvolverse en la vida.

Los alumnos desertan de la escuela, dejan los estudios, por alta de motivación, ausencia de espectativas y sensación de inutilidad de los conocimientos que se imparten en la escuela

Por lo que respecta al niño, hay una serie de causas endógenas del fracaso escolar. Entre las orgánicas cabe citar los desajustes que provienen de cualquier disminución física, sensorial y/o fisiológica; estos problemas pueden incidir de manera determinante en el fracaso escolar.

Las infecciones repetidas, las enfermedades crónicas latentes (tuberculosis, estreptocopias, etcétera), las afecciones de la vista (miopía) o el oído (otitis, administración de fármacos ototóxicos durante la infancia) y las enfermedades endocrinas por exceso o por defecto, pueden agravar las dificultades de memorización y concentración. Sigue leyendo

¿QUÉ ES EL PODER?

¿Qué es el poder? La filosofía no es el sentido común pero debe estar atenta a él. El poder es la fuerza contra los demás, me dice mi hijo, interrogado a bocajarro, por la mañana, medio dormido, antes de salir para la escuela. Digámoslo de modo menos sintético.

El poder es la capacidad de Uno de conseguir que otros hagan negro aunque quieran hacer blanco. Si además el poderoso consigue que acepten que negro es lo que tenían que hacer, el poder está ideológicamente legitimado, tiene la adhesión de los dominados. Si lo hacen creyendo que no lo tenían que hacer, el poder se ha impuesto por la fuerza.

Relevo Presidencial

Creo que la pregunta sobre la esencia del poder es pertinente, que las múltiples formas de presentarse que el poder toma, tienen algo en común. Y esto es lo que explica que el poder sea el cemento de lo social. Toda relación social contiene una relación de poder.

El Estado es una de las formas de manifestación de poder pero ni es la única ni la más duradera. El poder existía antes que el Estado y seguirá existiendo después. Si el poder fuera un inmenso monstruo, como a menudo representan los propios reduccionistas, el Estado sólo sería la cabeza del monstruo, lo que explica la sorpresa que se llevan algunos cuando, después de la revolución, reaparecen en el nuevo Estado las formas de poder anteriores.

Poder

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