LA DISCAPACIDAD CULPABLE


Tienen mucha razón. No se piensa en ellos. Es cierto que en España ya hay una conciencia más amplia sobre el problema de las barreras arquitectónicas y se ha empezado a trabajar en ello, pero queda mucho por hacer en el plano del reconocimiento social, pues aún subsisten actidudes que hacen justa y necesaria la reivindicación de la igualdad en la diferencia.

Hay dos formas de explicar la enfermedad que tienen un carácter transcultural. Primero, afirmar que la enfermedad es consecuencia de no respetar las normas sociales; segundo, afirmar que la enfermedad es producto de la agresión (consciente o no) de alguien ajeno al propio grupo social.

Las normas pueden ser fijadas por Dios, por los antepasados o por la propia medicina (fumar mata, por ejemplo). En el hospital, una madrugada, Beatriz me preguntó desde su cama: “Marta, ¿crees que tuve el accidente, que perdí la pierna, por algo malo que hice? ¿Tú qué crees?”. En el segundo caso es alguien distinto quien propaga la enfermedad: haitianos, homosexuales o hemofílicos propagando el sida en los primeros ochenta, por ejemplo.

La Vanguardia del 3 de febrero de 1999 publicaba en la sección de deportes el siguiente lead: “Fulminante destitución del técnico (Glenn Hoddle) por decir que los minusválidos pagan por los pecados de su vida anterior”. Hoddle, seleccionador de fútbol de Gran Bretaña, cree en la reencarnación, y argumentaba:

() usted y yo hemos nacido con dos piernas y dos manos, y un cerebro que funciona más o menos decentemente. Y si hay personas que no han nacido así es por alguna razón. El Karma se deriva de las acciones de alguna vida anterior () Uno cultiva lo que siembra.

Demoledor. Se excusó después diciendo que sus palabras habían sido malinterpretadas. Es igual, ahí estaban. Tanto la culpa atribuida como la victimización son conceptos recurrentes en el universo válido que nos remiten a la idea del prejuicio. El prejuicio es asociado al reconocimiento a la diferencia () El mundo válido asume que nosotros deseamos ser normales o ser tratados como si lo fuéramos. Si progresivamente se liberan o ignoran nuestras diferencias es porque tales diferencias tienen un significado negativo para los válidos.

Cuando la enfermedad o la discapacidad se instala en un individuo deja de ser abstracción conceptual para materializarse en culpa y sospecha. La pregunta “¿Qué te pasó?” que formula el válido encierra el factor culpabilidad. Hay ocasiones en que hasta se vislumbra una intencionalidad inquisitorial oculta tras una frase de aparente curiosidad puntual o solidaria. Claude Veil, citando a Stoetzel (1967), quien estudió las relaciones entre el mal y la enfermedad, dice que “incluso en una sociedad en que la tendencia racional ha ido ganando terreno, no se ha conjurado del todo el peligro de volver a la actitud mágica de que el enfermo no sólo es responsable, sino incluso culpable de su enfermedad”.

Hay veces que se pregunta con la intención de establecer la posición de uno mismo en relación al mal: “Yo nunca hubiera hecho tal cosa, luego a mí no me pasará”. Los ejemplos son múltiples. Las personas con lesión medular por accidente de tráfico son objeto de constantes conjeturas: juventud, alcohol, drogas, nocturnidad y casi alevosía son los jinetes del apocalipsis. Si no fue en moto debió ser en coche.

La campaña publicitaria que presentaba el Ministerio del Interior a través de la Dirección General de Tráfico (DGT) para el verano de 2001 en la prensa escrita y en la televisión introduce esos elementos atribuyendo paritariamente la la culpa a víctimas y pecadores. Junto a las imágenes aparecen las frases que siguen anunciando al final que la respuesta “B” siempre se podía haber evitado:

(…) ¿Por qué nos ha dejado?

A.- Por una enfermedad degenerativa irreversible

B.- Porque alguien circulaba bajo los efecos del alcohol

(…) ¿Por qué no puede caminar?

A.- Por una lesión medular de nacimiento

B.- Porque alguien circulaba con exceso de velocidad

(…) ¿Por qué no tiene contacto con la realidad?

A.- Por un autismo de nacimiento

B.- Por no ponerse el casco

(…) ¿Por qué no puede ver?

A.- Por una degeneración ocular inevitable

B.- Por no ponerse el cinturón de seguridad

En los primeros casos las consecuencias son respectivamente la muerte y la paraplejía; en los siguientes un traumatismo cranoencefálico y la ceguera. La DGT se apunta al maniqueísmo más absoluto entre víctimas inocentes y víctimas culpables de desgracias/castigos múltiples, “Pero a mí no me pasará“.

Entre las personas que han sufrido quemaduras graves causadas por llama la presunción no suele ser de inocencia: “Algo harías…”. La combustión espóntanea es científicamente indemostrable, se precisa de una energía calorífica de activación, oxígeno y material combustible para que sea posible, de forma que siempre se busca en la víctima un movimiento que iniciara la ignición.

Desgraciadamente algunos han sido víctimas de la violencia de otros: cónyuges enloquecidos por los celos, ejércitos dotados de armas de guerra tan espeluznantes como el napalm o cócteles incendiarios de activistas callejeros. El resto, pudieron intentar desaparecer entre las brumas del gas y cometieron el error de encender una cerilla, se dejaron la sartén en el fogón, no revisaron la instalación o fumaban un inoportuno cigarrillo. Una mano ejectutora produjo el desastre. Descartada la violencia, sólo queda uno mismo jugando con fuego. La acusación está servida.

Sin embargo al que sufre, una vez superado el espanto, lo único que le preocupa son las secuelas, mucho más traumáticas que su origen. De mí, en su momento, se dijo que el accidente se produjo a causa de un cigarrillo sencillamente porque en mi historia clínica figuraba que soy fumadora. En medios jurídicos este dato fue utilizado sin prueba alguna para tratar de demostrar la pérdida de mis cinco dedos, como si un triste Marlboro pudiera él solo volatilizar cinco hermosos deditos (además, las mujeres acostumbramos a fumar con la derecha).

No hace falta haber sufrido un accidente para ser responsable de las secuelas de un problema de salud. Quienes están enfermos se convierten con frecuencia en depositarios de una gran parcela de culpa. Algunos sistemas de salud de los estados providencia se preocupan de que los beneficiarios no olvidemos ese extremo. Así, los fumadores, quienes ingieren alcolhol con frecuencia, los promiscuos sexuales y los amantes de las comidas abundantes y ricas en grasas se convierten en presuntos suicidas para el Estado protector. Las autoridades sanitarias advierten al fumador de que el tabaco perjudica la salud ergo quien fuma lo hace por propia voluntad contraviniendo el consejo. De modo que si surge un pleito el enfermo será culpable, puesto que ya fue advertido.

Robert Shuman, como psicólogo, transcribe lo que le contó uno de sus pacientes, un ex fumador:

Cuando enfermé con un enfisema (…) nadie me lo dijo directamente, pero sé que la gente me culpaba de haber arruinado mi salud (…) no tenía autocontrol. ¿Que no tenía autocontrol? Oiga, yo luché en dos guerras, trabajé por turnos (…) bebí algo, nunca golpeé a nadie, crié tres niños, dos de los cuales tienen estudios superiores, y estuve treinta años casado. ¿Están diciéndome unos doctores y unas enfermeras que no tuve autocontrol?

Siempre me han preguntado que por qué seguí fumando después del accidente. Me tildaban de inconsciente, insistían en el daño que me estaba haciendo, que debería controlarlo. Yo respondía: “Después de lo que me ha costado salir adelante sin dedos, con silla a veces y entrando una vez al año en un quirófano, ¿creen que me queda energía para iniciar una terapia de desintoxicación?”. La única diferencia en relación al paciente de Shuman es que no fueron los médicos quienes insistieron en que lo dejara, porque en mi país, a diferencia de Estados Unidos, no es precisamente el colectivo más sensibilizado al respecto.

Así el fumador es culpable de su enfisema; el portador de VIH es responsable de su padecimiento como consecuencia de su conducta sexual o toxicómana; el tuberculoso lo es por su “mala vida”, y la mujer padece cáncer genital por su promiscuidad, cosa esta última menos aireada pero esgrimida cuando la epidemiología se ceba en las mujeres sexualmente activas y no tanto en las vírgenes. Todos estamos bajo sospecha hasta que se demuestre lo contrario. Las personas con deficiencias no gozan del beneficio de la presunción de inocencia. De no ser así, ¿por qué interesa tanto al íntegro, al válido, la causa? “Nos preocupamos más por el origen de la minusvalía que por la minusvalía en sí misma. Con certeza, el minusválido no piensa lo mismo”.

FUENTE: DISCAPACITADOS, la reivindicación de la igualdad en la diferencia. (Marta Allué).

LA HOMOSEXUALIDAD EN LA FAMILIA


De repente, nuestra familia se encontró conviviendo con la homosexualidad. Mi madre, Esther Nolla, lloró bastante y yo intenté tranquilizarla para que viera que tener un hijo gay no era nada malo.

La vida empezó a acelerarse, mi hermano maduró y conoció a nuevos amigos, mi madre seguía llorando y mi padre apoyando en todo al pie del cañón. Llegaron las navidades y quisimos regalarle a mi madre un libro que ayudara a los padres a entender la homosexualidad de sus hijos. Desgraciadamente no encontramos ninguno, la sociedad aún no tenía recursos suficientes para ayudar a los padres y familiares.

Esther Nolla siempre ha sido una mujer luchadora, nunca ha querido pasar por alto nada y quiso acabar con sus llantos y sus miedos. Conocimos la Asociación de padres y madres de gays y lesbianas y, sin darnos cuenta, nuestra madre empezó a ser actitivista. Esther Nolla tiene una enorme capacidad para aprender y encontrar lo bueno de cada situación. Se empezó a informar y optó por escuchar a los jóvenes.

La Asociación de padres y madres de gays y lesbianas puso en marcha un proyecto para la normalización de la homosexualidad dentro de los núcleos familiares.

Quería informar sobre la homosexualidad a los profesores y a las familias heterosexuales, pues si bien había trabajos realizados por homosexuales dirigidos a homosexuales, en la sociedad faltaban muchos proyectos para la aceptación, comprensión y normalización de la homosexualidad dirigida a los familiares heterosexuales. El proyecto de la Asociación de padres y madres empezó a salir a la luz.

Mi madre siempre ha tenido mucha facilidad de palabra y no tuvo miedo de comenzar a hablar en público sobre temas que pocas veces habían sido planteados.

Esther Nolla

Ella cambió la manera de ver la vida y su ímpetu la llevó a querer cambiar la perspectiva de los demás. En una de sus conferencias surgió la idea de escribir un libro sobre lo que ella había expuesto. Esther Nolla entró en contacto con la editorial y empezó a organizar las ideas que quería presentar.

Yo, su hija, en aquel momento estaba estudiando en Alemania. Mi madre me llamó ilusionada y me pidió que por favor escribiera un libro que tratara los temas que conocíamos. Vino a sivitarme con un ordenador portátil y los esquemas de su conferencia. Pasamos dos días encerradas en un hotel planificando qué escribiríamos y cómo lo escribiríamos.

Homosexualidad y Familia ---------- Entender a los que entienden

La idea nos emocionó a las dos y, por esta razón, decidimos que este libro debería formar parte del proyecto de la Asociación de padres y madres de gays y lesbianas. Los beneficios de este libro, pues, irán a la Asociación para que el proyecto de normalización pueda seguir adelante.

Mi trabajo en este libro ha sido escribir las ideas que yo, como hija, creo que un padre debería entender, y que mi madre, como madre, quisiera que todos los padres compartieran. A partir de las “preguntas” que se hacen los padres y los heterosexuales sobre la homosexualidad, quisimos aclarar las dudas con la oportunidad que nos había proporcionado el editor proponiéndonos este libro.

Ni mi madre ni yo somos expertas en temas de escritura ni en temas de estudios homosexuales, las dos formamos parte de una familia que quiere comunicarse y mirar siempre la vida de forma positiva.

Mi madre habla mucho y lo hace muy bien, yo soy más callada y prefiero escribir. Así, con la voluntad de mi madre de seguir adelante y con mi capacidad para callar y escribir hemos podido acabar este libro. Sin mi madre, sin sus ganas y sin su lucha, no hubiera sido posible.

Me gustaría decir que éste es un libro familiar, hecho por una familia para otras familias, un libro que pretende cambiar la visión tradicional de la homosexualidad, un libro escrito por una hija y una madre que desea que la igualdad entre sus hijos sea un hecho real y no imaginario.

Hasta aquí la nota que sirve a la autora para entrar en materia. El libro en cuestión fué editado en 2001 y fué prologado por ISABEL-CLARA SIMÓ, que, entre otras cosas, dice, (al menos la traducción que del catalán hace Xavier Dalfó): [Como dice el eslogan de la Unión Europea: "Todos iguales, todos diferentes." Yo me apunto.]

Isabel Clara Simo

También:[Si queremos un nuevo humanismo, en que todos tengamos cabida, en que las diferencias de sexo, de lengua, de nación, de raza, de religión, de clase, de destreza física o psíquica, sean diferencias defendidas desde la igualdad de derechos; si queremos este nuevo humanismo, rompamos con los miedos interiores, tengamos la suficiente curiosidad para saber mirar y escuchar al “otro” y no nos dejemos convencer -nunca,nunca- de que hay algún tipo de peligro en ese “otro”.

Porque el “otro” no es el enemigo: el odio al “otro” sí que es el verdadero enemigo. ¿O es que vamos a seguir consintiendo que alguien se arrogue el derecho a decidir quién tiene cabida y quién no en este nuestro atribulado mundo? ¿O es que aún no nos hemos enterado de que sin el “otro” no existiría el “uno”? Quiero decir: que las diferencias sirven para que tengamos una identidad, pero la identidad no es para destruirnos mutuamente, sino para ser diversos.

Desde la edición del libro (2001) han cambiado algunas cosas en España como todos sabemos…

fuente: ENTENDER A LOS QUE ENTIENDEN (Joanaina Escalas I Nolla).

LOS ESPALDAS MOJADAS: VIAJE A LA FRONTERA DEL “PARAISO”


El paraiso no existe o, por lo menos, no está del otro lado.

Welcome to Tijuana, tequila, sexo y marihuana.

Welcome to Tijuana, con el coyote no hay aduana.

Bienvenida a Tijuana, bienvenida mi suerte.

Bienvenida la muerte por la Panamericana.

LA MÚSICA DE MANU CHAU hacía eco en la memoria. Nos abría la puerta que cierra el sur del norte este francés, hijo de españoles migrantes de la dictadura franquista, que canta a voz en cuello la historia de la tristeza latinoamericana aprendida en sus viajes por las regiones invisibles, y de quien se dice es un aparecido en un continente de desaparecidos. Su “Bienvenida a Tijuana”, invadía el silencio del sueño del que nos despertamos después de treinta horas a través del desierto.

El autobús que nos llevaba desde la Central Camionera de Tijuana hacia el centro, atravesaba lentamente los suburbios de una ciudad gris, desordenada, caótica, sucia, recogiendo pasajeros en los paraderos. En las colinas se descolgaban barrios de casas apeñuscadas unas encima de otras, apuntaladas sobre las llantas desechadas de miles de automóviles. Sigue leyendo

LA TERNURA: ABRAZOS, BESOS, CARICIAS, CERCANIA… NECESIDAD DE CONTACTO FÍSICO


El hombre es el animal que más barreras pone en lo que se refiere a su relación interpersonal. Está demostrado que todos los animales de sangre caliente necesitan el contacto físico para mantener estables sus constantes biológicas, del mismo modo que está demostrado que los animales que viven solitarios, sin acercamiento a otros animales, sufren más enfermedades, son más débiles y mueren más jóvenes.

Necesidad de contacto físico desde el nacimiento. Es así como el niño se vincula con su madre

El hombre progresivamente tiende a disminuir el contacto físico con quienes le rodean, las expresiones de afecto son muy controladas y, aunque en el lenguaje se utilicen expresiones que puedan indicar otra cosa, en la práctica no es así.

Terminamos la carta a un amigo enviándole un abrazo, abrazo que no sueles darle cuando te lo encuentras, y lo mismo ocurre con los besos. Aunque se haya establecido la costumbre de que los amigos se besen al encontrarse, el beso suele estar más desprovisto de emoción que el antiguo apretón de manos.

Hacia el apretón de manos

Las relaciones de ternura son frías en la mayoría de la gente, se viven como conveniencias sociales, y muy raramente como manifestaciones de afecto. Sigue leyendo

EL TRABAJO COMO UNA PROLONGACIÓN DE LOS ESTUDIOS


FUENTE: ANTE UNA EDAD DIFÍCIL (Joan Corbella Roig, Carmen Valls Llobet).

El trabajo debería ser, por lo menos en las primeras etapas, la prolongación de los estudios efectuados, la aplicación práctica de los conocimientos teóricos que el adolescente ha recibido durante los años de formación. A ello cabría añadir los aspectos de aprendizaje de la relación con las personas que integran el ambiente laboral y de maduración en las distintas enseñanzas de la vida.

Los responsables de dirigir y encauzar los primeros pasos del joven por el mundo del trabajo deberían continuar la labor formativa de la escuela en el sentido de emplear el tiempo que sea necesario para corregir los errores, enseñar técnicas concretas, mejorar la realización de las tareas encomendadas, fomentar el interés y la motivación. De este modo, el paso de la escuela al trabajo no sería tan traumático y, a la larga, tendría como consecuencias beneficiosas la satisfacción por el trabajo realizado y una mayor especialización profesional. La productividad también aumentaría, pues como secuela se garantizaría la continuidad en el puesto de trabajo y se eliminarían los continuos cambios de empleo, tan corrientes en la actualidad, perjudiciales tanto para trabajadores como empresarios. Invertir en la educación de los trabajadores es un bien para todos, empleados y empresas. Sigue leyendo

HOMBRE Y MUJER (Pareja, Matrimonio, Eje de la Familia).


fuente: VIVIR EN PAREJA ( Dr. Joan Corbella).

El hombre y la mujer forman una unidad sin perder, o eso es lo deseable, su identidad, identidad humana igual pero no idéntica y por lo tanto distinta también.

Las corrientes feministas han postulado de modo preponderante la necesidad de igualar las condiciones de vida del hombre y la mujer, como si se tratara de una lucha. Por fortuna, las posturas más actuales están dejando de propiciar el enfrentamiento como método para liberar a la mujer de su situación de desventaja. E. Ander-Egg escribe: “El problema de la mujer no es, fundamentalmente, una cuestión de lucha entre sexos; es un aspecto particular de las luchas por la liberación humana de cualquier forma de opresión y dominación; en consecuencia no se puede separar de la problemática general de la sociedad”. Sigue leyendo

NIKOLAI GOGOL


Este vídeo no tiene nada que ver con el abrigo pero sí con su autor, pues la historia está basada en una obra suya.

Nikolai Vasiliecich GOGOL es una de las figuras más importantes de la literatura romántica rusa. Nacido en 1809, destacó desde joven por sus relatos en prosa y algunas comedias. Ciertos ataques contenidos en éstas le hicieron emigrar. Murió trastornado en 1852, pero antes “tuvo tiempo” de escribir -1842- EL ABRIGO, obra que pertenece a la colección de Novelas breves peterburguesas. Trata de un tema de escaso interés en apariencia, pues se trata del drama personal de un pobre oficinista, cuya única ilusión, un abrigo nuevo, es truncada violentamente:

…. Desde tiempo atrás, Akaki Akákievich se dolía de una dolorosa punzada en la espalda y el hombro, por más que recorría a toda velocidad el trayecto diario entre su casa y la sección. Por fín pensó que de ello podría tener la culpa su abrigo. Lo examinó con cuidado en su casa y observó que justamente en la espalda y en los hombros se clareaba el tejido, por hallarse desgastado hasta tal punto que resultaba transparente. También los forros, usadísimos, estaban casi deshechos. Sigue leyendo

EL NEGOCIO DE LA SALUD


 

En la actualidad las cuestiones legislativas y normativas que mayor preocupación suscitan son las siguientes:

EN LOS PAÍSES DOMINANTES EN MATERIA DE MEDICAMENTOS (Estados Unidos, Japón y los de la Unión Europea), la legislación prevé que se autorizará la comercialización de un nuevo fármaco si se demuestra que es eficaz (es decir, superior a placebo para el tratamiento de una enfermedad) y razonablemente seguro (es sabido que no existen fármacos sin efectos no deseados, pero lo que se exige es que éstos sean proporcionados a la razón de la toma del medicamento. Es decir, es necesario pedir mayor seguridad a un medicamento para el tratamiento sintomático del resfriado que a uno para el tratamiento de una leucemia grave).

No obstante, desde una perspectiva sanitaria sería más lógico que sólo fueran autorizados los nuevos medicamentos que presentaran alguna ventaja (en términos de eficacia, de seguridad, de comodidad o de coste) sobre los ya existentes. Esta orientación se denomina establecimiento de la “cláusula de necesidad”. Desafortunadamente, con la globalización ya no queda prácticamente ningún país en donde siga vigente. A pesar de la lógica sanitaria de la cláusula de necesidad, en esta materia se han impuesto los intereses “del mercado” por encima de los de las poblaciones.

EL CONTROL DEL ESTADO.

El Estado, a través de los organismos correspondientes (que generalmente dependen del Ministerio de Sanidad), ejerce un control “de rutina” sobre los medicamentos, en varios frentes. Por una parte, el Estado es responsable de inspeccionar los establecimientos de fabricación de medicamentos, con el objeto de comprobar que se aplican las llamadas “buenas prácticas de manufactura”, que son un conjunto de normas que deben garantizar la fabricación en condiciones adecuadas del producto final. También es responsable de inspeccionar la composición de los medicamentos que se ponen a la venta, tanto en el propio laboratorio fabricante como al azar, en farmacias.

Es asimismo responsable de controlar la publicidad que los fabricantes hacen sobre sus productos (dirigida sobre todo a profesionales sanitarios, y también al público), y de comprobar que los mensajes se ajustan a las especificaciones aprobadas en el momento del registro (en términos de indicaciones, información sobre efectos no deseados, etc.). También es responsable de controlar las prácticas de promoción de cada laboratorio, y de impedir comportamientos no éticos en las relaciones entre los laboratorios y los profesionales sanitarios.

Es también responsable de controlar que en las oficinas de farmacia esté presente el farmacéutico, se conserven los medicamentos de manera adecuada y se dispensen sin receta médica sólo los medicamentos que así puedan ser dispensados. Y es responsable de la farmacovigilancia, de promover la formación continuada entre los profesionales, de distribuir informaciones no sesgadas sobre los efectos terapéuticos de los medicamentos, etc.

Sobre estas cuestiones, y en particular sobre el funcionamiento del registro de medicamentos, las decisiones de las autoridades sanitarias, la comunicación con los fabricantes, los resultados de los controles de calidad de los productos, la farmacovigilancia y tantos aspectos de interés para los ciudadanos, existe una espesa opacidad, de modo que las autoridades sanitarias no informan regularmente de los resultados de su misión fiscalizadora.

EL PAPEL DE LOS LABORATORIOS.

A veces ocurre que un laboratorio farmacéutico da “premios” o primas a los médicos por recetar un determinado medicamento, y a los farmacéuticos por dispensarlo. Aparte de ser completamente ilegales, estas prácticas están desprovistas de toda ética, porque la razón del uso de los medicamentos deja de ser la salud del usuario, para convertirse en la salud económica del profesional. Naturalmente, como todas las corruptelas, tiene sus versiones “dudosas” u “opacas”:

es frecuente que los laboratorios inviten a los grandes prescriptores (actuales o potenciales) de alguno de sus productos a reuniones y congresos pseudocientíficos, en los que lo que más cuenta es el exotismo del lugar donde se celebran y la categoría del hotel. De hecho, la gran mayoría de los congresos médicos son más bien ferias organizadas por los laboratorios farmacéuticos para dar una apariencia de ciencia (con las connotaciones “neutrales” del discurso científico) a lo que no es más que mercadeo.

En la actualidad en España no existe ningún tipo de control sobre estas cuestiones. Sería interesante por lo menos tomar una docena de congresos seleccionados al azar, y examinar quién paga los derechos de inscripción y los gastos de viaje y alojamiento de los participantes.

LA FORMACIÓN DE LOS PROFESIONALES.

Si se usaran correctamente, los medicamentos podrían ayudar a preservar la salud y a restablecerla. Para ello, es necesario potenciar la formación continuada de los profesionales responsables de su empleo. Los conocimientos que un médico necesita para su práctica profesional crecen a ritmo exponencial, y se duplican cada 12-14 años. Esto implica que, a lo largo de la vida profesional de un médico, los conocimientos necesarios para prescribir se multiplican por 16.

En España las instituciones públicas responsables de los cuidados de salud de los ciudadanos (Insalud, ICS, SAS,etc.) apenas realizan alguna actividad de formación continuada. De este modo, se deja todo este campo a la iniciativa de fabricantes de medios diagnósticos y terapéuticos, que son quienes informan al médico…de lo que a ellos les interesa.

Un sistema de atención a la salud que deja en manos de sus principales suministradores la formación de los miles de profesionales que deciden lo que se gasta es muy arriesgado. Quizá estos elementos puedan servir al lector para comprender lo difícil que es controlar los gastos de salud, y en particular el gasto farmacéutico, en estas circunstancias.

LOS MEDICAMENTOS EN LA SOCIEDAD.

La “cadena terapéutica” es el conjunto de procesos que deben permitir que los usuarios consuman medicamentos seguros, eficaces y de calidad, a un precio razonable, y sólo cuando los necesiten.
Esta “cadena” comienza con la investigación y el desarrollo del fármaco, incluidos los ensayos clínicos y otros experimentos en seres humanos.

Sigue con el registro o autorización de comercialización, otorgada por las autoridades sanitarias, las cuales deben decidir según lo convincentes que sean los datos obtenidos en los estudios de desarrollo del producto. En el momento del registro se le comunica al fabricante cuáles son las indicaciones de uso probadas, los efectos adversos, contraindicaciones, interacciones farmacológicas y precauciones especiales sobre los que el laboratorio está obligado a informar, los mensajes que puede difundir, etc.

Una vez el medicamento ha sido registrado, la comercialización incluye las campañas de presentación y promoción del producto, para las que los laboratorios buscan sobre todo el contacto personal de los prescriptores potenciales con sus “visitadores médicos”, y un contacto más íntimo con los “líderes de opinión” de la profesión médica, a través de congresos y reuniones científicas o pseudocientíficas; estas actividades están teóricamente sujetas a control por las autoriades sanitarias.

Los medicamentos comercializados pueden ser ya prescritos por un médico (si son de prescripción obligatoria) y dispensados en farmacia. La prescripción y la dispensación son los actos profesionales consistentes en recomendar/instruir y entregar/vender/informar, respectivamente. Un estudio sobre las visitas médicas en un centro de atención médica indicó que el tiempo medio dedicado por un médico a cada paciente era de dos minutos y medio; el minuto restante se debía haber empleado en preguntar (el médico), responder (el paciente), explorar, pedir pruebas complementarias y explicar los objetivos del tratamiento (naturalmente, estas cosas apenas se hacían).

 

fuente: DIAGNÓSTICO Y MEDICACIÓN (Dr. JOAN RAMON LAPORTE, Dra. DOLORS CAPELLÁ).