LA FUTILIDAD Y LOS ESPEJISMOS DE LA VIDA OCCIDENTAL

La vida occidental actual está basada sobre dos espejismos: la juventud física y las espectativas. Ambas son frágiles y se terminan pronto. ¿Que queda? Tenemos pocas salidas en nuestra sociedad: el reconocimiento social pasa por el marco estrecho y condicionante de unos logros muy concretos, ante todo el dinero, y también determinados talentos como el deporte o la creatividad. No se mima, ni se admira y, por tanto, no se transmite, la importancia de saber vivir y de saber amar.

Si la tristeza resultante de las personas es fruto de una actitud o una predisposición enfemiza, hacemos bien en movilizar los recursos médicos para combatirla. Pero si lo que en realidad hemos perdido son las ganas de vivir, sólo queda reencontrar qué parte de nosotros mismos perdimos en el camino.

En el mundo seguro en que vivimos, la pasión se ha refugiado tan sólo en el amor pasional. Como éste no suele ser frecuentemente duradero, el siguiente recipiente natural de la pasión parece ser el sexo. Pero en las relaciones sin pasión no hay sexo apasionado. Es un detalle que intentamos sobrellevar cambiando de pareja, pero no tiene fácil solución. Sigue leyendo