LIBERACIÓN O REVOLUCIÓN SEXUAL


El término revolución sexual o liberación sexual hace referencia al profundo y generalizado cambio ocurrido durante la segunda mitad del siglo XX en numerosos países del mundo occidental, desafiando los códigos tradicionales en lo relativo a la concepción de la moral sexual, el comportamiento sexual humano, y las relaciones sexuales. La liberación sexual tuvo su inicio en la década de 1950, su máximo desarrollo entre 1960 y 1980, aunque sus consecuencias y extensión siguen vigentes y en pleno desarrollo en muchos aspectos; se identifica con la igualdad entre los sexos, el feminismo, los métodos anticonceptivos, así como la contestación social y política. Muchos de los cambios revolucionarios en las normas sexuales de este período se han convertido en normas aceptadas, legítimas y legales en el comportamiento sexual.1

La lucha continúa.

La liberación sexual supuso la reivindicación y recuperación plena del cuerpo humano y su desnudez, de la sexualidad como parte integral de la condición humana individual y social, cuestionando el papel tradicional de la mujer y por tanto del hombre y de la institución por excelencia, el matrimonio.1 2

La revolución sexual ha propiciado la generalización de todo tipo de relaciones sexuales y la aceptación general de las relaciones sexuales prematrimoniales, el reconocimiento y normalización de la homosexualidad y otras formas de sexualidad. Como consecuencia, derivada de la revolución sexual y las condiciones socioeconómicas, se ha producido: aumento de las parejas de hecho -uniones sin matrimonio-, retraso en la edad de contraer matrimonio, aparición de hijos fuera del matrimonio, uniones civiles y matrimonio entre personas del mismo sexo, así como la aparición de nuevos tipos de familias (familias monoparentales familias homoparentales).3

Nacemos desnudos.

La liberación sexual ha sido posible y ha ido acompañada de la difusión y uso generalizado de métodos anticonceptivos (píldora anticonceptiva, DIU, preservativo, anticoncepción de emergencia) así como de la legalización, en numerosos países, de plazos para la práctica del aborto a petición libre de la mujer.4 5

Algunos de los antecedentes de la revolución sexual en algunos países occidentales (sobre todo en Estados Unidos y algunos países de Europa) pueden encontrarse a finales del siglo XIX y segunda mitad del siglo XX. Movimientos políticos como el marxismo (en 1884 se publica el libro de Engels El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado, inspirado en las notas de Karl Marx al libro La sociedad antigua del antropólogo estadounidense Lewis Henry Morgan), socialismo, el anarquismo y el feminismo criticaban la sociedad existente y sus instituciones, y reivindicaban, desde posiciones diversas, la igualdad de derechos en el mundo laboral, legal y familiar, el sufragio universal y el sufragio femenino (sufragismo), la maternidad libre, así como la igualdad en el matrimonio y el acceso a los métodos anticonceptivos.

Los derechos se conquistan pero no se ganan para siempre. Por eso hay que defenderlos a diario.

Uno de los movimientos que recoge algunas de las propuestas que facilitarán la revolución sexual es el neomalthusianismo.6 El neomalthusianismo consideraba el exceso de familias numerosas en las clases pobres una lacra social,  ya que les condenaba a la miseria. Desde una perspectiva social y política -desde el anarquismo y la lucha por los derechos de la clase obrera-, proponen la toma de conciencia social e individual de la procreación limitada de las clases pobres (proletariado), de facto la separación entre sexualidad y reproducción, la defensa de la maternidad libre, la liberación femenina y la libertad sexual, la procreación consciente, la promoción de la planificación familiar, el cuidado de los niños, así como el uso y difusión de métodos anticonceptivos artificiales.7 8 9 10 11 12 13

La revolución sexual fue un hito muy importante para el feminismo, ya que desde sus filas se demandaban derechos como el aborto y la píldora anticonceptiva, considerados básicos para las mujeres por este grupo. No obstante, las luchas feministas, especialmente políticas, ya se advierten de décadas anteriores, donde se reclamaban igualdad de derechos entre todos los miembros de la sociedad.

Se publicaron los informes de Kinsey y de Masters & Johnson. Se abrieron debates en torno al poder de lo erótico, se plantean críticas y alternativas a la monogamia, se empieza a cuestionar el placer vaginal y el machismo, así como la heteronormatividad. También abrió el camino a la aceptación de la homosexualidad.

A partir de los años 1980 el concepto de amor libre se atenúa con la aparición del SIDA, provocado por el VIH , y aparece una nueva moralidad en Occidente derivada del miedo al contagio de la enfermedad transmitida en las relaciones sexuales.

Fuente: http://www.es.wikipedia.org/wiki/Revolución_sexual

 

EJÉRCITO DE DESEMPLEADOS PERMANENTES (EJÉRCITO INDUSTRIAL DE RESERVA)


 

Ejército industrial de reserva es un concepto desarrollado por Karl Marx, en su crítica de la economía política que refiere a la existencia estructural, en las sociedades cuyo modo de producción es el capitalista, de una parte de la población que resulta excedentaria como fuerza de trabajo respecto a las necesidades de la acumulación del capital. Un ejército industrial de reserva, – un ejército de desempleados permanente-, es necesario para el buen funcionamiento del sistema de producción capitalista y la necesaria acumulación de capital.1

Ejército Industrial de Reserva, Mano de Obra Barata, Mano de Obra Exclava

Es sinónimo de población obrera sobrante, aunque este término es más amplio por incluir a aquellos imposibilitados para el trabajo.

En épocas anteriores a la implantación del sistema capitalista, el desempleo estructural a escala masiva raramente existía, aparte de aquel causado por desastres naturales y guerras. De hecho, la palabra “empleo” sería un producto lingüístico de esta era.

Un nivel permanente de desempleo presupone una población obrera ampliamente dependiente de un sueldo o salario para la supervivencia, sin posibilidad de otros medios de vida. Así como también el derecho de los capitalistas, o empresarios, de contratar y despedir empleados de acuerdo con condiciones económicas o comerciales.

Desempleo Estructural o Paro Permanente

Marx afirmó que no existen leyes de población que sean efectivas en cualquier momento, sino que cada modo de producción tiene sus propias leyes demográficas. En este sentido si hubiera superpoblación en una sociedad capitalista es superpoblación en relación con los requerimientos de la acumulación capitalista. Es por esto que la demografía no puede restringirse a contar gente de maneras diversas, ya que también ha de considerar las relaciones sociales entre ellos.

Karl Marx introduce el concepto de ejército industrial de reserva en la sección 3 (Producción progresiva de una superpoblación o de un ejército industrial de reserva) del capítulo 23 de El Capital:1

si la existencia de una superpoblación obrera es producto necesario de la acumulación o desarrollo de la riqueza sobre base capitalista, esta superpoblación se convierte a su vez en palanca de la acumulación capitalista, más aún, en una de las condiciones de vida del modo capitalista de producción. Constituye un ejército industrial de reserva, un contingente disponible, que pertenece al capital de un modo tan absoluto como si se criase y se mantuviese a sus expensas.2

Su fundamentación es que con el desarrollo del capitalismo, la composición orgánica del capital aumenta, lo que se traduce en que la masa del capital constante crece más rápidamente que el capital variable. Además el capital se verá concentrado y centralizado en menos manos.

Mercado de Valores

Siendo esta la tendencia histórica absoluta, parte de la población obrera devendrá sobrante frente a los requerimientos de la acumulación capitalista a lo largo del tiempo. Paradójicamente, cuanto más rica sea una sociedad, más amplio será su ejército industrial de reserva. Sigue leyendo