MUTUALISMO (TEORÍA ECONÓMICA)


El mutualismo (del latín mutuum, mutuo o intercambio ) es una antigua corriente del pensamiento anarquista, que puede ser atribuida a los escritos de Pierre-Joseph Proudhon, y que propone una sociedad futura sin Estado, donde la propiedad de los medios de producción pueda ser individual o colectiva, siempre que el intercambio de bienes y servicios represente montos equivalentes de trabajo.

A partir de este esquema se construiría la sociedad mutualista , que funcionaría asociando libremente a los productores en federaciones de industria  en las que se organizaría la cooperación y se reemplazaría a los empleadores (empresarios), se extenderían certificados de tiempo-trabajo y préstamos a sus miembros, se harían cargo de los productos finalizados, pactarían servicios de policía e intercambiarían con otros grupos de comercio para beneficio mutuo a través de una federación central .   Asimismo  habilitarían a sus miembros para utilizar su crédito y  les asegurarían frente a las pérdidas.

El mutualismo está basado  en la teoría del valor-trabajo , que sostiene que cuando el trabajo o lo que este produce es vendido, en intercambio  debe recibir bienes y servicios que abarquen “el monto de trabajo necesario para producir un artículo exactamente similar e igual utilidad”. Recibir menos (o más) se consideraría explotación, robo de trabajo o usura. El mutualismo también es crítico con la intervención del gobierno y con la propiedad privada de bienes naturales y se le ha identificado muchas veces como una ideología económica a medio camino entre la economía clásicaliberal— y el socialismo, con características de ambos.

Los mutualistas se oponen a la idea de que los individuos reciban alguna ganancia, renta o interés ,  producidos   a  través de préstamos, inversiones o alquileres,  ya que  tales beneficios no son fruto del trabajo, sino de acuerdos injustos y privilegiados.Muchos de ellos argumentan que con el cese de la intervención del Estado desaparece este tipo de ingresos  y los individuos no recibirían más beneficios que los proporcionales al monto del trabajo que ejercen. Los mutualistas ven como algo deseable la ausencia de lucro.

En la medida que aseguran a los trabajadores el derecho al producto completo de su trabajo, los mutualistas respaldan conceptos que ciertos autores han estimado compatibles con la economía de mercado y la propiedad privada,  alejándose así del modelo tradicional de socialización de los medios de producción (o de nacionalización de los medios de producción) propuesto por el socialismo y el comunismo para superar la sociedad capitalista.

De todos modos, rechazan la libertad de precios de la oferta y demanda de la economía de mercado y la propiedad privada de la tierra, y abogan por títulos condicionales del suelo, donde el dominio privado es legitimado sólo en tanto provenga del uso u ocupación (denominado “posesión” por Proudhon y que se puede traducir por la tierra para quien la trabaja). Sigue leyendo

EL MERCADO LABORAL: HISTORIA DE LAS RECIENTES REFORMAS LABORALES


Vamos a decirlo por si cuela: la reforma laboral impuesta por Mariano Rajoy contiene el mecanismo que puede proporcionar la oportunidad para despedir legalmente al Gobierno, tras varios trimestres consecutivos de recesión económica. ¿No ha autorizado la reforma laboral de 2012 que un empresario puede poner a la gente de patitas en la calle apelando a “causas objetivas económicas”, consistentes en tres trimestres consecutivos de pérdidas en la cuenta de resultados?

Pues con el Gobierno, igual: como la cuenta de resultados del país cumple ya la exigencia legal, los españoles -patronos del Gobierno al fin y al cabo- podríamos acogernos al derecho que nos otorga la reforma. A ver si, al toparse de bruces con el paro, los actuales gobernantes siguen pensando que facilitar el despido favorece la contratación.

Sin remontarnos al Fuero del Trabajo de Franco, allá por 1938, la historia de las reformas, reformitas y cambios en la legislación laboral en España es como el eterno retorno: se justifica del mismo modo, una y otra vez. Se recortan los mecanismos de protección hacia los trabajadores y se introduce más flexibilidad porque el Gobierno de turno opina que la masa laboral no se adapta a los tiempos que corren ni a la realidad económica circundante.

Recordemos una breve historia de las reformas laborales habidas en democracia. La primera gran reforma laboral de Felipe González, en 1984, generalizó la contratación temporal e introdujo mucha más flexibilidad; en 1988, fue necesaria una huelga general para forzar al Gobierno (otra vez el de González) a no institucionalizar el contrato-basura como la única salida a los jóvenes; en 1992, se rebajó la duración y cuantía del seguro de desempleo; dos años después se legalizaron las empresas de trabajo temporal, se amplió el despido objetivo y se crearon las modalidades de contrato-basura.

En 2001 (el gobierno del PP con Aznar de presidente) se precarizaron más contratos, se rebajaron las cotizaciones empresariales y se dificultó el acceso a la prestación por desempleo; en 2002, Aznar introdujo el despido exprés y suprimió parcialmente los salarios de tramitación; en 2010, Zapatero permitió despedir si la empresa preveía pérdidas y redujo las indemnizaciones por despido; en 2012 (gobierno del PP y Rajoy de presidente) se ha despojado a los sindicatos de buena parte de su capacidad para negociar los convenios colectivos, se ha hiperflexibilizado el despido, que también se ha abaratado, y se han recortado las prestaciones por desempleo.

Leas los decretos laborales que leas entre los publicados en el BOE desde 1984, la justificación inicial que han ido dando los Gobiernos correspondientes son perfectamente intercambiables. Veamos tres ejemplos. El primero, de 1984:

“El objetivo central de estas modificaciones es dotar al marco legal de una mayor claridad y estabilidad para reducir la incercidumbre empresarial de las actuaciones que conducen a la creación de nuevos puestos de trabajo y el necesario ajuste de la demanda a las características de la oferta de trabajo. (…) Todas ellas son  formas ampliamente utilizadas en los países occidentales, en los que también se observa una situación de paro juvenil preocupante”.

Despues, en 1994:

“Es imposible ignorar que para recuperar la senda del crecimiento económico y mejorar la competitividad de las empresas, como base imprescindible del mantenimiento y de la creación de empleo, junto a medidas de carácter estrictamente económico, es necesario abordar la reforma del marco de relaciones laborales (…) permitir (…) la permanente adaptabilidad a las circunstancias cambiantes de los procesos productivos y las innovaciones tecnológicas”.

Finalmente, en 2012:

“La crisis económica ha puesto en evidencia la insostenibilidad del modelo laboral español (…) La reforma propuesta  trata de garantizar tanto la flexibilidad de los empresarios en la gestión de los recursos humanos de la empresa como….”

Todas ellas participan de la misma visión del mundo del trabajo, que considera que los mercados sólo funcionan adecuadamente cuando los asalariados tienen limitada capacidad de acción colectiva, y los derechos de los trabajadores se reducen a recibir un salario por las horas que son contratados.

Desde el comienzo de la crisis severa en 2008, dos millones y medio de personas se han quedado en paro, y al inicio de 2012 el total ya sobrepasa los cinco millones y medio. En España se ha destruido más empleo y más rápido durante estos años que en todos los demás países juntos de la Unión. 2009 fue, por ahora, el año más recesivo en España (el PIB cayó un 3,7%), pero la actividad económica cayó más en Alemania (el 5,1%) y en Italia (el 5,5%) y, sin embargo, el desempleo en ambos países se incrementó muchísimo menos:

92.000 parados en Alemania, 253.000 en Italia y 1.559.000 parados más en España. En Francia, con una disminución del PIB similar a la española, se incrementó el paro una tercera parte que en España. La primera vía de ajuste en las empresas españolas es, y siempre ha sido, el despido o la no renovación de contratos temporales. Sigue leyendo

LAVADO O BLANQUEO DE DINERO (CAPITALES)


El blanqueo de dinero (también conocido en algunos países como lavado de dinero, lavado de capitales, lavado de activos, blanqueo de capitales o legitimación de capitales) es el proceso a través del cual es encubierto el origen de los fondos generados mediante el ejercicio de algunas actividades ilegales o criminales (narcotráfico o estupefacientes, contrabando de armas, corrupción, desfalco, fraude fiscal, crímenes de guante blanco, prostitución, malversación pública, extorsión, secuestro, trabajo ilegal, piratería y últimamente terrorismo). El objetivo de la operación, que generalmente se realiza en varios niveles, consiste en hacer que los fondos o activos obtenidos a través de actividades ilícitas aparezcan como el fruto de actividades legítimas y circulen sin problema en el sistema financiero.

Lavado o Blanqueo de dinero o capitales

CLASES DE DINERO NEGRO:

  • Dinero negro en sentido estricto: Es aquél que procede de actividades ilegales (tráfico de drogas, tráfico de armas, prostitución, contrabando, etc.). No puede ser declarado a la hacienda pública porque supondría una confesión del delito en cuestión.
  • Dinero negro en sentido amplio (también llamado en ocasiones dinero sucio): Es todo dinero que no haya sido declarado, sea cual sea el motivo. El caso más frecuente es la evasión de impuestos.

Dinero Negro

Como producto de la evasión de impuestos, el dinero negro puede suponer un problema para su propietario, puesto que es un indicio claro de un posible delito fiscal, y debe tratar de ocultar a la hacienda pública su existencia (evitando, por ejemplo, las entidades bancarias y gastándolo en bienes que no dejen rastro fiscal).

Como producto de actividades ilegales, el dinero negro puede ser un indicio de dichas actividades (la persona tiene una riqueza que no puede explicar). En estos casos, al procedimiento mediante el cual el dinero negro se hace pasar por dinero obtenido legalmente se le denomina blanqueo de capitales (lavado de dinero), y su objetivo es hacer que ese dinero tribute y figure oficialmente como procedente de una actividad lícita.

Blanqueo de Capitales

TÉCNICAS DE LAVADO DE DINERO

Son muchos los procedimientos para lavar dinero, de hecho, la mayoría están interrelacionados y suelen suceder de forma simultánea o sucesiva. Una característica común es que el lavado del dinero, en especial si es de grandes cantidades, suele costar una parte del dinero que se lava, por ejemplo, en forma de sobornos.

A continuación se enumeran los procedimientos más comunes de lavado de dinero:

  • Estructurar, Trabajo de hormiga o pitufeo: División o reordenación de las grandes sumas de dinero adquiridas por ilícitos, reduciéndolas a un monto que haga que las transacciones no sean registradas o no resulten sospechosas. Estas transacciones se realizan por un período limitado en distintas entidades financieras.
  • Complicidad de un funcionario u organización: Uno o varios empleados de las instituciones financieras pueden colaborar con el lavado de dinero omitiendo informar a las autoridades sobre las grandes transacciones de fondos, generalmente su complicidad es causada por una extorsión y/u obtendrá una comisión por ella.
  • Complicidad de la banca: Hay casos en que las organizaciones de lavado de dinero gozan de la colaboración de las instituciones financieras (a sabiendas o por ignorancia) dentro que están fuera del mismo país, las cuales dan una justificación a los fondos objeto del lavado de dinero.
  • Mezclar: Las organizaciones suman el dinero recaudado de las transacciones ilícitas al capital de una empresa legal, para luego presentar todos los fondos como rentas de la empresa. Esta es una forma legal para no explicar las altas sumas de dinero.

Paraísos fiscales

  • Compañías de fachada o de portafolio (“Shell Company”): Creación de empresas legales, las cuales se utilizan como cortina de humo para enmascarar el lavado de dinero. Esto puede suceder de múltiples formas, en general, la “compañía de fachada” desarrollará pocas o ninguna de las actividades que oficialmente debería realizar, siendo su principal función aparentar que las desarrolla y que obtiene de las mismas el dinero que se está lavando. Lo habitual es que de dicha empresa sólo existan los documentos que acrediten su existencia y actividades, no teniendo presencia física ni funcionamiento alguno más que sobre el papel. Sigue leyendo

MONDRAGÓN: LA MAYOR COOPERATIVA MUNDIAL (PAÍS VASCO)


La economía del bien común no es una utopía. Las empresas siempre han perseguido otros objetivos diferentes al beneficio financiero. Y la cooperación es un principio básico de la evolución. Incluso hoy, en medio del capitalismo global, hay numerosas empresas que hace tiempo que viven uno o más aspectos de la economía del bien común.

Corporación Mondragón

La vasca Mondragón Corporación Cooperativa  (MCCes a día de hoy la mayor cooperativa del mundo. En 1943, tras la guerra civil española, el joven sacerdote José María Arizmendiarreta creó una Escuela Profesional Politécnica. En 1956, cinco graduados constituyeron la primera cooperativa. En la actualidad, el grupo está presente en diecinueve países y cuenta con 256 empresas distribuidas en los sectores de construcción de maquinaria, automoción, industria de la costrucción, electrodomésticos, venta al por menor, finanzas y seguros. También tienen un banco, la cooperativa Caja Laboral Popular.

Caja Laboral, Cooperativa de Crédito.

Un 83 por ciento de los cerca de 95.000 empleados son cooperativistas. La idea es que este porcentaje aumente hasta alcanzar el 90 por ciento. La cooperativa se basa en la igualdad básica de todos los cooperativistas que trabajan en ella. La organización democrática de la empresa es evidente en

a) la soberanía de la asamblea general, que se compone de la totalidad de los cooperativistas y que funciona según el modelo “una persona un voto”.

b) el voto democrático del órgano directivo, especialmente del consejo de administración, que tiene que responder ante la asamblea general.

c) el trabajo conjunto con los órganos ejecutivos, encargados de dirigir la cooperativa por delegación de la totalidad de cooperativistas.

De los beneficios, una pequeña parte se reparte entre los trabajadores, y la mayor parte se reinvierte; otra parte pasa al  “Fondo Central de Intercooperación”, que crea nuevos proyectos y puestos de trabajo. Si una empresa se encuentra en dificultades financieras, puede ser rescatada a través de una reducción de salarios, con autorización previa de los trabajadores. En momentos de grandes problemas financieros o picos de pedidos, los empleados pueden trabajar temporalmente en otras cooperativas.

Hasta un 10 por ciento del beneficio neto pasa a la cooperativa y a los proyectos de formación, clasificados de muy importantes; al fin y al cabo, todo empezó con esta intención. En total, la Corporación Mondragón factura entre cinco mil y diez mil millones de euros, y cuenta con unos recursos propios que ascienden a cinco mil millones de euros. El grado de globalización es alto: tiene sucursales desde Portugal hasta Tailandia, pasando por Brasil, Polonia, México y Hong KongEn Alemania, Mondragón tiene plantas de producción en activo en Limburg an der Lahn, Herborn Stockach.

La Corporación Mondragón en el mundo

Según la propia empresa, el secreto (público) de su éxito se encuentra en los siguientes factores:

  • En el centro están las personas, no el capital. Una muestra de esto son la propiedad y gestión conjunta de todos. El 45 por ciento de los empleados son mujeres.
  • La reinversión prácticamente de todos los beneficios obtenidos. (No hay accionistas).
  • La creación de instrumentos de cooperación eficaces: en la Corporación Mondragón no se despide a nadie en tiempos de crisis. Se usan los beneficios reservados en los fondos solidarios para reforzar las empresas más débiles. Además, el banco de la cooperativa concede créditos con intereses más altos a las entidades económicamente más prósperas, y créditos con intereses más bajos o incluso sin ellos, a las que se encuentran en una situación problemática.

David Schweickart: Más allá del Capitalismo

El último punto muestra cómo podría funcionar la cooperación sistemática entre empresas: este principio básico de la economía del bien común es en la Corporación Mondragón una realidad viva. El profesor de filosofía David Schweickart se inspiró en la Corporación Mondragón para crear un modelo económico alternativo: la “Democracia económica”. Ya lo afirmaba Karl Marx“El ser social determina la conciencia”.

Fuente:  LA ECONOMÍA DEL BIEN COMÚN

SEKEN : AGRICULTURA BIODINÁMICA EN EL DESIERTO (EGIPTO)


Sekem es una cooperativa egipcia de comercio justo localizada a 60 kilómetros al sur de El Cairo. Fundada en 1977, en la actualidad se compone de siete empresas y 1.850 empleados. Sekem hizo florecer el desierto con agricultura biodinámica y produce, junto a alimentos ecológicos, productos para la salud y textiles mediante modelos de producción ecológicos. Sekem significa “vitalidad del sol”.

Ibrahim Abouleishel fundador de Sekem, fue galardonado en 2003 con el Premio Nobel Alternativo por un “modelo de negocio del siglo XXI en el que están integrados el éxito empresarial y el desarrollo social y cultural de la sociedad a través de una economía de afecto”.

Entre las siete empresas se encuentra la fitofarmacéutica Atosque produce medicamentos naturales contra el cáncer, problemas de la circulación, enfermedades dermatológicas y reúma, entre otras; la productora de alimentos ecológicos Isis, que elabora cereales, arroz, verduras, pasta, miel, mermelada, dátiles, especias, hierbas aromáticas, tés y zumos de frutas; la empresa de cultivo biodinámico Libra, que ha extendido por todo Egiptoa través de cooperativas, los procedimientos agrícolas biodinámicos para el cultivo de algodón, plantas oleaginosas y cereales; Lotus, que seca hierbas aromáticas; Hator, que comercializa fruta fresca; Mizanque reproduce semillas para cultivas verduras; y Conytex-Naturetex, que fabrica ropa y textiles ecológicos. La investigación para todas las empresas se realiza en la Academia Sekem de artes y ciencias aplicadas.

Otro foco importante junto a la agricultura biodinámica reside en el comercio justo. En sus inicios el principio de comercio justo se limitaba a comercio con países industrializados. Actualmente, Sekem intenta establecer el sistema también en el mercado interior egipcio. Un tercer punto esencial es el bienestar de los 1.850 empleados. Con los beneficios se financian guarderías, centros educativos Waldorf y clínicas. Una universidad pública abrió sus puertas en septiembre de 2009.

Cada mañana, los empleados de todas las empresas se reúnen para honrar todos juntos el día anterior y comenzar el siguiente. Los valores centrales de la dignidad humana, igualdad y democracia, también se promueven en la cooperativa Sekem. La tendencia educativa es incentivar el “pensamiento libre y claro” así como la “expresión artística”. Y los centros de salud trabajan con medicina psicosomática y natural.

La fundación Abouleish gestiona el capital de Sekem y el consejo de la fundación vela por la visión de la cooperativa. En febrero de 2007, el GLS Gemeinschaftsbank de Fráncfort y el Triodos Bank entraron a formar parte del grupo Sekem con casi un 20 por ciento.

FUENTE:  LA ECONOMÍA DEL BIEN COMÚN

¿LA ECONOMÍA DEL BIEN COMÚN ES ECONOMÍA DE MERCADO?


Si se quiere ordenar la economía del bien común en una de las cuatro categorías principales de los sistemas económicos:

1.-) Economía de subsistencia. 2.-) Economía del regalo. 3.-) Economía de mercado.  y  4.-) Economía planificada.

Lo más seguro es que se tratara de una forma de economía de mercado; en cualquier caso, no una economía capitalista como el modelo actual, sino una “economía cooperativa de mercado”. De hecho, hay empresas privadas y mercados “libres” en los cuales se fijan los precios, y el dinero existe para permitir el intercambio: una economía de mercado.

Sin embargo, el “mercado” no está definido por una ley natural: es un lugar de encuentro entre las personas en el que establecen relaciones de negocios. Cómo se comportan y según qué normas éticas y legales se organizan estas relaciones es tan libre como el espíritu humano y por lo tanto se dejan a la creatividad democrática y la autodeterminación.

La economía del bien común pone patas arriba algunos de los fundamentos en los que se basa actualmente la economía de mercado. O mejor, pone las cosas bocabajo. El objetivo no es maximizar el interés propio, sino la maximización del bien común; la prioridad de la confrontación da paso a la prioridad de la cooperación.

En segundo lugar, la economía del bien común se consigue con los bienes comunales  (bienes comunales o “commons”) tales como empresas de suministro de energía, escuelas, redes ferroviarias, servicios de correos o bancos. Éstos no siguen la lógica del mercado, son bienes públicos, pero no dirigidos por el Estado, sino directamente por la población. Es por eso que se llaman “bienes comunales democráticos”.

En tercer lugar, se promueve la subsistencia, por la reducción a largo plazo de la jornada regular de trabajo en el orden de 30 a 33 horas semanales, por la apreciación relativa de otras prioridades en la vida y otras áreas del trabajo, como por ejemplo la jardinería o la artesanía, y por un “año sabático” por cada diez años trabajados. Por esto, la economía del bien común no es una economía de subsistencia, pero elementos de subsistencia completan las condiciones del mercado.

Del mismo modo, se promueve el regalo general. En primer lugar, mediante la formación de valores: la generosidad y el compartir se convierten en parámetros de conducta sociales. Si más gente produce para sí y elabora bienes de primera necesidad, también se los intercambiarán como regalo entre sí. Por otro lado, a través de incentivos para las empresas conformes con el mercado: si se comportan generosamente y regalan a la sociedad o a otras empresas recursos de todo tipo -desde tecnología y mano de obra hasta dinero-, serán recompensadas. Sigue leyendo

LA RENTA BÁSICA UNIVERSAL EN LA ECONOMÍA DEL BIEN COMÚN


El bien común que Felber preconiza se basa en los valores de las relaciones humanas en su forma más saludable (la confianza, la cooperación, el aprecio, la co-determinación, la solidaridad y la voluntad de compartir), los valores que, juntos, nos hacen mejores y más felices. El paradigma, el modelo mental económico-social, transforma la lucha feroz y el agoísmo avaricioso a la cooperación y el altruismo generoso, la finalidad del beneficio financiero (el fin justifica los medios) a la contribución al bien común (el viaje es el destino).

Christian Felber propone que las compañías con los mejores balances empresariales del bien común  (las mejores no por su rentabilidad económico-financiera, sino por sus rendimientos sociales, ecológicos, democráticos y distributivos) obtengan ventajas legales y fiscales. Propone crear los llamados bancos democráticos. Propone impulsar la democracia directa (además de la democracia representativa, que ya conocemos y nos parece insuficiente).

Propone educar desde la escuela en valores omo ‘emocionología’  (la ciencia de las emociones), ética, comunicación, educación democrática y experiencia de la naturaleza. Propone favorecer como competencias directivas la amabilidad, la empatía, la atención al bien de tod@s y de la comunidad ecológica.  Lo que hoy parece ciencia-ficción, en medio de esta vorágine catastrofista, mañana será sentido común, la salida natural desde lo mejor del ser humano.

¿Qué dice la economía del bien común de la renta básica universal (RB)?

Ésta es una de las preguntas que se plantean más a menudo. Por eso sigue a continuación una respuesta muy específica:

1.- Dentro del sistema económico actual debería haber una renta básica incondicional por tiempo indefinido sujeta a aprobación, porque muchas personas son empujadas a los márgenes de la sociedad y su dignidad sólo puede preservarse con una RB.

2.- En la economía del bien común se da la vuelta a la dinámica del sistema: de la prioridad de recibir a la prioridad de dar. Esto significa que en el “centro”, en el mercado, no se plantean competencia y escasez, sino cooperación y riqueza: allí habrá suficiente para todos. Sigue leyendo

EJÉRCITO DE DESEMPLEADOS PERMANENTES (EJÉRCITO INDUSTRIAL DE RESERVA)


 

Ejército industrial de reserva es un concepto desarrollado por Karl Marx, en su crítica de la economía política que refiere a la existencia estructural, en las sociedades cuyo modo de producción es el capitalista, de una parte de la población que resulta excedentaria como fuerza de trabajo respecto a las necesidades de la acumulación del capital. Un ejército industrial de reserva, – un ejército de desempleados permanente-, es necesario para el buen funcionamiento del sistema de producción capitalista y la necesaria acumulación de capital.1

Ejército Industrial de Reserva, Mano de Obra Barata, Mano de Obra Exclava

Es sinónimo de población obrera sobrante, aunque este término es más amplio por incluir a aquellos imposibilitados para el trabajo.

En épocas anteriores a la implantación del sistema capitalista, el desempleo estructural a escala masiva raramente existía, aparte de aquel causado por desastres naturales y guerras. De hecho, la palabra “empleo” sería un producto lingüístico de esta era.

Un nivel permanente de desempleo presupone una población obrera ampliamente dependiente de un sueldo o salario para la supervivencia, sin posibilidad de otros medios de vida. Así como también el derecho de los capitalistas, o empresarios, de contratar y despedir empleados de acuerdo con condiciones económicas o comerciales.

Desempleo Estructural o Paro Permanente

Marx afirmó que no existen leyes de población que sean efectivas en cualquier momento, sino que cada modo de producción tiene sus propias leyes demográficas. En este sentido si hubiera superpoblación en una sociedad capitalista es superpoblación en relación con los requerimientos de la acumulación capitalista. Es por esto que la demografía no puede restringirse a contar gente de maneras diversas, ya que también ha de considerar las relaciones sociales entre ellos.

Karl Marx introduce el concepto de ejército industrial de reserva en la sección 3 (Producción progresiva de una superpoblación o de un ejército industrial de reserva) del capítulo 23 de El Capital:1

si la existencia de una superpoblación obrera es producto necesario de la acumulación o desarrollo de la riqueza sobre base capitalista, esta superpoblación se convierte a su vez en palanca de la acumulación capitalista, más aún, en una de las condiciones de vida del modo capitalista de producción. Constituye un ejército industrial de reserva, un contingente disponible, que pertenece al capital de un modo tan absoluto como si se criase y se mantuviese a sus expensas.2

Su fundamentación es que con el desarrollo del capitalismo, la composición orgánica del capital aumenta, lo que se traduce en que la masa del capital constante crece más rápidamente que el capital variable. Además el capital se verá concentrado y centralizado en menos manos.

Mercado de Valores

Siendo esta la tendencia histórica absoluta, parte de la población obrera devendrá sobrante frente a los requerimientos de la acumulación capitalista a lo largo del tiempo. Paradójicamente, cuanto más rica sea una sociedad, más amplio será su ejército industrial de reserva. Sigue leyendo