Hablemos de la inmigración


A diferencia de las plantas, que tienen raíces, los animales tenemos patas. En especial, los humanos somos bípedos eficientes y bien preparados para la marcha. Desde que el género humano surgió en África hace más de dos millones de años, varias veces nuestros ancestros han sentido el impulso migratorio y han abandondado el solar africano para desparramarse por el ancho mundo.

Las migraciones no tienen nada de nuevo; son lo que llevamos haciendo desde nuestros orígenes. Solo los Estados soberanos, con sus fronteras, aduanas, pasaportes y visados, han impedido el libre movimiento de la gente.

En la medida en que tenga sentido hablar de derechos humanos, sin duda la libertad de movimientos, de tránsito y de migración debería estar al comienzo de la lista.

Cuando las cosas van mal dadas, el derecho a emigrar es más importante que el derecho a votar. Cuando Hitler empezó a exterminar a los judíos de Europa, nada era tan importante para ellos como escapar. La mayoría de los que emigraron lograron sobrevivir; incluso empezaron vidas nuevas, con frecuencia fecundas y exitosas. Los que se quedaron perecieron.

Aunque no tan dramática, también la miseria, la corrupción y la guerras civiles que hacen la vida extremadamente difícil en muchos países subdesarrollados son una poderosa razón para ponerse en movimiento en busca de pastos más verdes y de condiciones socioeconómicas donde uno pueda poner en valor su fuerza de trabajo y su capacidad de iniciativa. Sigue leyendo

LA INMIGRACIÓN ILEGAL


 

La inmigración ilegal es hoy uno de los grandes problemas que acosan a los gobiernos de los países de destino: problema, además, que en el caso de la Unión Europea adquiere dimensión regional porque, en la medida en que un país endurece su política frente a este tipo de movimientos, los inmigrantes sin documentación procuran desplazarse a otro país de reglas menos severas.

Inmigración Ilegal

Y hay que suponer que, en años venideros, las medidas que los distintos gobiernos adopten irán endureciéndose  aún más porque el rechazo de las poblaciones autóctonaspor considerar que esa inmigración pone en peligro sus puestos de trabajo, por temor a un aumento de la criminalidad o por simple xenofobia- se irá haciendo más explícito. En público, los ciudadanos de la mayoría de los países occidentales suelen mostrar su comprensión hacia ese tipo de movimientos; en privado, la complacencia desaparece, y no olvidemos que el voto es un acto privado. Sigue leyendo

La lotería del nacimiento


La inmensa pobreza y la obscena desigualdad son flagelos tan espantosos de esta época (en la que nos jactamos de impresionantes avances en ciencia, tecnología, industria y acumulación de riquezas) que deben clarificarse como males sociales tan graves como la esclavitud y el apartheid.”  Nelson Mandela, Londres, 2005.

Desde que nace hasta que muere lo más probable es que la vida de una persona esté dominada por los niveles extraordinarios de desigualdad que caracteriza el mundo moderno. Una niña nacida en Noruega llegará con casi toda certeza a la vejez. Pero si naciera en Sierra Leona, tendría una posibilidad entre cuatro de morir antes de cumplir los cinco años. Una niña noruega irá a un buen colegio, después a la universidad, tendrá salud y recibirá atención hasta la vejez. En Sierra Leona, sólo dos de cada tres niñas empezarán a ir a la escuela, y muchas de ellas lo dejarán, desalentadas por la “tasa de uso” que impone la escuela o por los pobres estándares de educación, o porque se ven obligadas a quedarse en casa a cuidar de sus hermanos o a ir a trabajar para mantener a sus familias. Sólo una de cada cuatro mujeres sabe leer y escribir. La universidad no es más que un sueño inalcanzable. Sigue leyendo

Los retos presentes de un futuro incierto


FUENTE: LA PRIMERA REVOLUCIÓN GLOBAL (ALEXANDER KING/BERTRAND SCHNEIDER)

En muchos de los elementos de la revolución global carecemos de conocimientos suficientes y, de hecho, no hay garantía de que una mayor investigación conduzca a una mayor certidumbre, ni de que la investigación vaya a producir sus resultados a tiempo para influir en las decisiones que tan urgentemente se requieren.

Sabemos mucho, pero entendemos muy poco. Tenemos, por tanto, que aprender a actuar ante la permanente incertidumbre. La política siempre ha sido el arte de tomar decisiones en condiciones de incertidumbre. La diferencia hoy radica en que la incertidumbre es mucho más profunda y se ve intensificada por efecto del rápido cambio. Esta constante incertidumbre exige una adaptación de nuestras instituciones y nuestros enfoques, a fin de conseguir mayor flexibilidad y mayor capacidad de reacción mientras conservamos la vista puesta en los móviles objetivos de la historia.

Un desafío fundamental en este aspecto es cómo conciliar el lenguaje y los conceptos económicos imperantes con el lenguaje y los conceptos medioambientales. Dos enfoques son posibles: se pueden agregar los aspectos medioambientales al análisis económico convencional, o se pueden integrar los enfoques económicos en una más amplia perspectiva ecológica. Se necesita gran cuidado y un pensamiento muy preciso en esta área, en la que debe establecerse una distinción entre diferentes tipos de economía: macroeconomía, microeconomía y economía medioambiental o ecológica. Debemos encontrar formas de integrar más eficazmente los aspectos medioambientales en los ya establecidos y poderosos enfoques de la macroeconomía y la microeconomía.

El papel del mercado y su relación con el del gobierno es de vital importancia al tratar de resolver y encauzar los problemas medioambientales. En el mundo real no existen soluciones basadas exclusivamente en el mercado. Todos los países occidentales, por ejemplo, han desarrollado economías mixtas, en las que los gobiernos proporcionan al sector privado un marco de regulaciones, incentivos, ayudas y orientaciones. Se ha reconocido que un enfoque que solamente preste atención al mercado no puede manejar problemas de recursos de propiedad común o cuestiones de interés común a largo plazo. Los gobiernos deben establecer las condiciones límite en interés del público.

Los problemas a que nos enfrentamos no son solamente intelectuales y analíticos; siempre hay en juego intereses reales y la propia estructura de poder. En el mundo real, operan inevitablemente intereses contrapuestos. Al establecer un enfoque normativo, es preciso regular la acción entre grupos de poder y, de hecho, entre naciones, que, evidentemente, continuarán teniendo intereses, valores, normas y tradiciones culturales diferentes. Sigue leyendo