ATRACCIÓN SEXUAL O SEX APPEAL


La atracción sexual hace referencia a la capacidad para atraer el interés sexual de potenciales parejas reproductivas. En el ser humano se entiende como la habilidad para generar interés erótico en otras personas. Recientemente un estudio coordinado por Jim Pfaus, profesor de neurociencia y psicología de la Universidad Concordia (Canadá)(Concordia University) y en el que han participado especialistas de la Universidad de Siracusa(Syracuse University), Universidad de Virginia Occidental (West Virginia University) y del Hospital universitario de Ginebra (Suiza) (Hôpitaux Universitaires de Genève) y publicado en “Journal of Sexual Medicine” han descubierto que en el sistema  límbico, incluyendo el hipocampo y la amígdala, es decir, situado en la arquicorteza, es donde se localiza tan poderoso proceso fisio-psicológico.

En este sentido, la atracción puede ser potenciada por elementos tales como la vestimenta, los olores (p.ej. perfume), forma de moverse… Según los resultados actuales, existen componentes genéticos, psicológicos y culturales, entre otros, tanto en los estímulos que generan atracción física y sexual como en las respuestas manifiestas de atracción.

La atracción sexual depende de una amplia variedad de factores. A menudo hay un elemento del cuerpo del animal que se ha adaptado para ser sexualmente atractivo al sexo opuesto: lasplumas brillantes y las crestas de algunas especies de pájaros, por ejemplo.

Muchas especies muestran comportamientos que refieren un tipo de adaptación para el despliegue sexual. Algunos de estos atributos indican estar en “buena forma”, saludable; por ejemplo, cuando el macho demuestra una cualidad ostentosa siempre con función de supervivencia (Fisher). Esta adaptación, entonces, se manifiesta en el género que la despliega, en paralelo a la relación con el otro género. Es posible que la adaptación sea costosa en los términos de, por ejemplo, estar en buena forma, pero esto mantiene en vigencia la capacidad de supervivencia, especialmente cuando -como en el alce- se involucra un elemento competitivo directo.

Un coche de “alta gama” es un signo exterior de salud y robustez financiera, un atributo de “alto standing”

Frecuentemente (sobre todo en los insectos) las señales químicas son usadas para generar el interés sexual y localizar a parejas potenciales. Estas señales, conocidas como feromonas, pueden producir un profundo efecto sobre el comportamiento de un animal, incluso cuando están presentes en cantidades diminutas.

En el caso de los humanos, atracción física/sexual se refiere al proceso de generación de actitudes positivas hacia una persona, favorecida porque tal persona posee o muestra determinadas características físicas y sexuales deseables. Es una atracción basada fundamentalmente en el interés que su aspecto físico genera en la otra persona y en el deseo sexual que suele ser natural durante el enamoramiento y las primeras fases del proceso amoroso.

Pareja con gran atractivo sexual

Si bien la necesidad de afiliación es la que nos lleva a establecer relaciones interpersonales, el deseo sexual (originado de la necesidad de tener relaciones sexuales) es la que permite la aparición de la atracción sexual, base sobre la que se establece todo el fenómeno amoroso. En un primer lugar, se trata de impulsos sexuales indiscriminados que nos empujan a buscar pareja sexual, que se transforman, posteriormente, en atracción sexual selectiva por individuos concretos. Sigue leyendo

LA PSICOPATÍA Y LOS PSICÓPATAS


La psicopatía o personalidad psicópatica es un trastorno antisocial de la personalidad.

Los psicópatas no pueden empatizar ni sentir remordimiento, por eso interactúan con las demás personas como si fuesen cualquier otro objeto, las utilizan para conseguir sus objetivos, la satisfacción de sus propios intereses. No necesariamente tienen que causar algún mal. La falta de remordimientos radica en la cosificación que hace el psicópata del otro, es decir que el quitarle al otro los atributos de persona para valorarlo como cosa es uno de los pilares de la estructura psicopática. Los psicópatas tienden a crear códigos propios de comportamiento, por lo cual sólo sienten culpa al infringir sus propios reglamentos y no los códigos comunes.

La falta de remordimientos en el psicópata radica en la cosificación que hace del otro, al que despoja de sus atributos de persona.

Sin embargo, estas personas sí tienen nociones sobre la mayoría de los usos sociales, por lo que su comportamiento es adaptativo y pasa inadvertido para la mayoría de las personas. Además, los psicópatas tienen como característica el tener necesidades especiales y formas atípicas de satisfacerlas, que en general implican cierta ritualización. El acto psicopático hacia el otro se configura mediante la necesidad del psicópata y su código propio, que desde su punto de vista lo exime del displacer interno.

El problema de las necesidades de los psicópatas es que al no ser compartidas por el grupo, no pueden ser comprendidas ni generar empatía, por situarse fuera de las leyes de la costumbre y del bien común, aunque estas necesidades son sentidas con fuerza e impelen a la acción para el psicópata. Además los psicópatas tienen un marcado egocentrismo, una característica que pueden tener personas sanas pero que es intrínseca a este desorden. Esto implica que el psicópata trabaja siempre para sí mismo por lo que cuando da, es que está manipulando o esperando recuperar esa inversión en el futuro.

Psicópata

Otra nota común es la sobrevaloración de su persona, lo que los lleva a una cierta megalomanía y a una hipervaloración de su capacidad de conseguir ciertas cosas y la empatía utilitaria, que consiste en una habilidad para captar la necesidad del otro y utilizar esta información para su propio beneficio, lo que constituye una mirada en el interior del otro para saber sus debilidades y obrar sobre ellas para manipular.

Ciertos autores de la corriente psicoanalítica suponen que la razón por la cual una persona psicópata es una persona perversa es porque se trata de sujetos cuya personalidad depende en gran medida de mantener el principio de realidad, pero careciendo de superyo. Esto hace que la persona psicópata pueda cometer acciones criminales u otros actos cuestionables con total falta de escrúpulos, sin sentir culpa.

Una personalidad psicopática no se restringe al asesino en serie, tal y como sugiere el estereotipo más extendido en nuestra sociedad acerca del psicópata. Un psicópata puede ser una persona simpática y de expresiones sensatas que, sin embargo, no duda en cometer un delito cuando le conviene y, como se ha explicado, lo hace sin sentir remordimientos por ello. La mayor parte de los psicópatas no cometen delitos, pero no dudan en mentir, manipular, engañar y hacer daño para conseguir sus objetivos, sin sentir por ello remordimiento alguno.

Sin remordimientos

A efectos penales, hace mucho que se planteó el dilema sobre si una personalidad divergente de este tipo es imputable, especialmente cuando se trata de una estructura psicótica. Debido a que el concepto de enfermedad mental quedó en desuso (ya sea personas sádicas, violadoras, estafadores, o cualquier otra actividad reprobable que desarrolle el psicópata), se tiende a sostener que le corresponde punición, dado que la persona mantiene conciencia de sus actos y puede evitar cometerlos. También influye el derecho colectivo de la sociedad a protegerse de sus acciones. En España también se considera imputable a todos los efectos, sin que la psicopatía oficie de atenuante de delito ante el tribunal. Esto quiere decir que tienen responsabilidad y plena culpa. Sigue leyendo

EL AFECTO GENERA EN EL ORGANISMO HUMANO UNA LIBERACIÓN INTERNA DE OPIÁCEOS


Los jugos de la planta Papaver somniferum  en flor poseen una cualidad excepcional: alivian el dolor. Si se rascan y secan las exudaciones de la amapola, obtenemos opio, una mezcla de compuestos homólogos de la dinastía de opiáceos, una gran familia química con nombres tan famosos como la morfina, la heroína y el láudano. El extracto de Papaver  elimina el dolor porque los propios opiáceos son componentes vitales del sistema analgésico del cerebro.

Papaver Somniferum

Este rápido alivio del tormento físico fue un avance milagroso para los primeros médicos que lo recetaron. Thomas Sydenham dijo en 1680:  “Entre los remedios que a Dios Todopoderoso le ha complacido dar al hombre para aliviar su sufrimiento, ninguno tan universal y eficaz como el opio”.

Sydenham estaba contando sólo la mitad de la historia. Los opiáceos no sólo extinguen el dolor que procede de las heridas físicas sino que también borran el terror emocional que procede de la ruptura de una relación. El cerebro límbico tiene más receptores opiáceos que ninguna otra área del cerebro, quizá con este propósito.

Los estudios de la separación dan fe de la rápida eficacia de los opiáceos como anestésicos ante una pérdida. Si apartas a una madre de sus crías, la angustia de éstas aparece. Si les das una diminuta dosis de opiáceos (demasiado reducida para resultar sedante), los cachorros dejan de protestar.

Crías separadas de su madre

Los poetas y otras especies de mala fama conocen este poder desde hace miles de años. El cuarto libro de la Odisea  de Homero contiene una descripción médicamente precisa de una fiesta  en la que la conversación ha adoptado un giro lúgubre para hablar de los compañeros perdidos:

Entonces Helena, hija de Zeus, ordenó otra cosa. Echó en el vino que estaban bebiendo una droga contra el llanto y la cólera, que hacía olvidar todos los males. Quien la tomare, después de mezclarla en la crátera, no logrará que en todo el día le caiga una sola lágrima en las mejillas, aunque con sus propios ojos vea morir a su madre y a su padre o degollar con el bronce a su hermano o a su mismo hijo. Sigue leyendo

EL CONFLICTO ENTRE PADRES E HIJOS COMIENZA EN EL ÚTERO MATERNO


La concepción es una experiencia mágica y maravillosa para la mayoría de los padres. Nueve meses después, esa experiencia se transforma en otra: el nacimiento de un niño. Ahora bien, sin que la mayoría de los padres lo sepan, tiene lugar un pequeño hecho desagradable: en el curso de su desarrollo, el feto maniobra para tomar todos los recursos que una madre puede dar y más. Sí, el feto humano es codicioso. Sí, el feto humano no juega limpio. Y sí, la madre paga por ello.

La Biblia proporciona una explicación, coloreada de moralismo:  “A la mujer le dijo: Multiplicaré los trabajos de tus preñeces. Parirás con dolor los hijos…”. La teoría evolucionista da una explicación diferente, descriptivamente poderosa pero sin color prescriptivo alguno.

La idea de que los padres y sus hijos libran una batalla no es nueva. Cada padre y cada madre lo sabe: regaña a un adolescente y tendrás un conflicto. Pero lo que la mayoría de los padres no saben es por qué existe esta batalla. Su ignorancia es en parte debida a las pilas de libros sobre educación de los hijos que describen de manera simple y clara a los terribles dasañeros y luego dan una receta para combatir lo que es, desde el punto de vista del desarrollo, un hecho consumado.

Conflicto Madre-Hija adolescente

Trivers aportó hace treinta años nuevas ideas acerca de este problema al mostrar cómo un conocimiento de la genética de la relación entre padres e hijos permite ver lo inevitable del conflicto en el que un lado siente la tentación de tomar más de lo que le tocaría en un reparto equitativo, mientras el otro se ve tentado a dar menos.  Los padres biológicos están genéticamente relacionados con sus hijos exactamente al 50%. Pero cada niño está genéticamente relacionado consigo mismo exactamente al cien por cien. En consecuencia, mientras el niño quiere tomar de los padres todo lo que pueda, los padres tienen que distribuir su riqueza de tal manera que no priven de oportunidades a su futura descendencia.

Esta sencilla diferencia genética lleva al conflicto, presente en todas las especies de reproducción sexual, como la nuestra. El resultado de este conflicto es, cabe esperar, un proceso cuidadosamente pautado de toma y daca. Los hijos toman lo que necesitan para desarrollarse como individuos sanos y productivos. Los padres dan lo que pueden sin comprometer sus posibilidades de tener otros hijos igualmente sanos y productivos. En algún nivel, pues, unos hijos egoístas y unos padres egoístas deben cooperar en beneficio mutuo. Después de todo, tanto unos como otros quieren, en algún nivel, la misma cosa: la inmortalidad genética. Sigue leyendo

ACEPTAR UN MODO DE VIDA ESCLAVO O REBELARSE


El crecimiento en los países del Norte -y a menudo también en los del Sur- propicia el asentamiento de un modo de vida esclavo que hace pensar que cuantas más horas se trabaje, más dinero se gane y, sobre todo, más se consiga consumir, mayor será la felicidad.

Retratemos la condición de ese modo de vida esclavo de la mano de una anécdota omnipresente en la literatura que contesta las virtudes del crecimiento:

En un pequeño pueblo de la costa mexicana un norteamericano se acerca a un pescador que está a punto de echar su siesta y le pregunta: ¿Por qué no dedica usted más tiempo a pescar en el mar? El mexicano responde que su trabajo cotidiano le permite atender de manera suficiente a las necesidades de su familia.

El norteamericano pregunta entonces: ‘¿Qué hace usted el resto del tiempo?’  Me levanto tarde, pesco un poco, juego con mis hijos, echo la siesta con mi mujer, por la tarde quedo con mis amigos. Bebemos vino y tocamos la guitarra, Tengo una vida plena.

El norteamericano lo interrumpe: ‘Siga mi consejo: dedique más tiempo a la pesca. Con los beneficios, podrá comprar un barco más grande y abrir su propia factoría. Se trasladará a la Ciudad de México, y luego a Nueva York, desde donde dirigirá sus negocios’.

Ciudad de México

¿Y después?, pregunta el mexicano. ‘Después su empresa cotizará en bolsa y usted ganará mucho dinero’. ¿Y después?, replica el pescador. ‘Después podrá jubilarse, vivir en un pequeño pueblo de la costa, levantarse tarde, jugar con sus hijos, pescar un poco, echar la siesta con su mujer y pasar la tarde con los amigos, bebiendo vino y tocando la guitarra’.

Permítasenos agregar que, aunque parece claro qué es lo que retrata la anécdota, deja sin cubrir un flanco importante, en la medida en que no da cuenta del número de horas que trabaja la esposa del mexicano protagonista….. Sigue leyendo

ELEGIR ENTRE LO MALO Y LO PEOR: ELECCIÓN DE SOFÍA (CONFLICTO MORAL)


Aunque es un caso de ficción, lo cierto es que dilemas como éste y otros parecidos se plantearon en tiempos de guerra. Mientras ella (Sofía) y sus hijos se hallan cautivos en un campo de concentración nazi, un guardián se acerca a ella y le hace la siguiente proposición: si mata a uno de sus hijos, el otro vivirá; si rehúsa elegir, ambos niños morirán.

Al forzarla a aceptar el hecho de que es peor ver morir a dos hijos que a uno solo, el guardián la sitúa en el dilema de elegir la vida y la muerte de sus hijos, elección que ningún padre quiere ni debería tener que hacer. Visto de esta manera, algunos podrían decir que Sofía no tiene elección: en la fría cuenta matemática de los hijos vivos, está claro que 1>0. Y si no hay opciones en conflicto, no hay dilema moral.

Pero esta visión descarnada del problema de Sofía pasa por alto muchas otras preguntas: ¿estaría mal que rechazara el ofrecimiento del guardián y dejara morir a sus dos hijos? ¿Sería responsable ella de la muerte de sus hijos si decidiera no elegir?

Dado que no es posible recurrir a un principio claro e incontrovertible para responder a estas preguntas, nos quedamos con el dilema moral, un problema que se plantea como conflicto entre dos deberes antagónicos.

Sofía tiene, como madre, la responsabilidad de proteger a sus dos hijos. Aun cuando estuviera siempre peleándose con uno de sus hijos y nunca con el otro, seguiría enfrentándose a un dilema; rasgos de la personalidad como ésos no proporcionan material adecuado para decidir sobre la vida de otro, por más que puedan decantar nuestros sentimientos en un sentido o en otro.

Imaginemos que la ley permitiera que las diferencias de personalidad interfieran con nuestros juicios sobre la justicia y el castigo. Podríamos acabar condenando a un ladronzuelo a cadena perpetua a causa de su sonrisa siniestra y anular la sentencia contra otro ladronzuelo gracias a su sonrisa seductora.

Imagen “dura” de la delincuencia

Sofía elige sacrificar a su hija menor y más débil para salvar a su hijo mayor y más fuerte. Luego pierde la pista de su hijo y años después, corroída por el sentimiento de culpa, se suicida. Sigue leyendo

LA RISA ES UN ARMA TEMIDA POR LOS PODEROSOS


La risa es una respuesta biológica producida por el organismo como respuesta a determinados estímulos, fundamentalmente al estrés. La sonrisa se considera una forma suave y silenciosa de risa.

Actualmente existen diversas interpretaciones acerca de su naturaleza. Los estudios más recientes, de gran repercusión, son los realizados desde 1999 por Robert Provine, neurobiólogo del comportamiento de la Universidad de Maryland, quien sostiene que la risa es un «balbuceo lúdico, instintivo, contagioso, estereotipado y de control subconsciente —o involuntario— que raramente se produce en soledad».1

Taller de risa para niños

En los seres humanos, la risa se inicia hacia los cuatro meses de edad, y, según los recientes estudios científicos, constituye una forma de comunicación innata heredada de los primates e íntimamente relacionada con el lenguaje.2

En cambio, para otros autores, como Charles R. Gruner, de la Universidad de Georgia (1978), la risa es una reminiscencia o sinónimo del grito de triunfo del luchador tras ganar a su adversario.

Asegura que en todas las manifestaciones de humor existe un gesto de agresión, incluso en los casos más inocuos. Según Gruner, «incluso un lactante se ríe, no como manifestación de agradecimiento, sino porque consiguió lo que deseaba».3

Lactante Sonriendo

El filósofo John Morreall (1983) sostiene que el origen biológico de la risa humana pudo estar en una expresión compartida de alivio tras pasar el peligro; la laxitud que sentimos tras reírnos puede ayudar a inhibir la respuesta agresiva, convirtiendo la risa en un signo de conducta que indica confianza en los compañeros.4

En cualquier caso, existen investigaciones recientes realizadas tanto en orangutanes como en chimpancés que sugieren que estos son capaces de reírse, con lo cual la risa sería de origen evolutivo y genético.2 [nota 1]

Risa de un Orangután Bebé

Algunas teorías médicas atribuyen a la risa efectos beneficiosos para la salud y el bienestar, dado que libera endorfinas. Sigue leyendo

LA LÍBIDO


En medicina y psicología, el término libido corresponde al deseo sexual de una persona. No obstante, definiciones más técnicas como las encontradas en las obras de Sigmund Freud y Carl Jung se refieren a la fuerza o energía psíquica que un individuo tiene que dirigir a su desarrollo personal, llamado individuación.

Como comportamiento sexual, la libido ocuparía la fase apetitiva en la cual un individuo trata de acceder a una pareja potencial mediante el desarrollo de ciertas pautas etológicas.1

Según el diccionario de la Real Academia Española, la palabra debe pronunciarse como llana (li bi do) y no como esdrújula ( bido) porque deriva del latín libído, con i: larga. La pronunciación extendida, aunque incorrecta líbido, probablemente se deba a la influencia de la palabra lívido (que no tiene realación semántica con el concepto y que significa «amoratado» o «pálido»).2

Igualmente erróneo es el artículo singular masculino el («el libido»), puesto que se trata de un sustantivo de género femenino, lo correcto es «la libido».

La Líbido se lleva mejor con la abundancia que con las penurias

Libido es también un concepto descrito por el psicoanalista Sigmund Freud.3 Se refiere a la energía vital general de la persona.

La mente es un sistema que se autorregula gracias a la lucha entre tendencias o instancias opuestas: se trata de fuerzas o pulsiones (‘energía psíquica profunda que orienta el comportamiento hacia un fin y se descarga al conseguirlo’).

Energía Vital General de la Persona

A esta dialéctica interna de la psique se la llama libido.

Desde la óptica freudiana (psicoanálisis), libido es el afecto que se encuentra ligado a determinada pulsión: en el primer marco teórico (hasta 1914), la energía de las pulsiones sexuales; en el segundo marco teórico (hasta 1920), la energía tanto de las pulsiones sexuales como de las pulsiones yoicas; y en el tercer marco teórico, este término es transformado en Eros.4 Sigue leyendo