El precio del estrés


Cuando nos hallamos ante una serie de acontecimientos que provocan estrés, mantenemos un alto nivel de excitación sin descanso. Esto puede continuar durante largos períodos hasta el punto de llegar al agotamiento, que fuerza el reposo.

Una situación de estrés crónico causa una irregularidad o un desequilibrio en el funcionamiento del sistema nervioso autónomo, de modo que tiene lugar un alto nivel de activación con muy poco estímulo.

Estrés Crónico

Las células del sistema nervioso autónomo se vuelven hiperactivas y responden a la menor provocación. Se empiezan a observar patrones de irregularidad en la tensión muscular y desequilibrios en los patrones de flujo sanguíneo.

Esto puede contribuir al desarrollo de enfermedades como el asma, ciertos tipos de dolores de cabeza y el síndrome de colon irritable, donde hay dolor y diarrea sin que haya infección.

El Asma

Las distintas clases de estrés provocan estos cambios. Se han realizado muchas investigaciones sobre lo que se denomina el estrés de los cambios de vida.

Se descubrió que la gente que había tenido muchos cambios significativos en su vida durante un corto período -pérdidas por muertes, inicio o ruptura de una nueva relación, tener o perder de pronto mucho dinero, problemas legales, la compra de una casa- tenían una mayor probabilidad de enfermar al año siguiente o en un tiempo similar. Sigue leyendo

LA TEORÍA DEL VALOR EXTREMO


Desde los huracanes hasta  las marcas en salto de altura, con demasiada frecuencia un acontecimiento inesperado distinto a cualquier cosa antes vista puede aparecer cuando menos se espera. ¿Pero hasta qué punto son extravagantes tales acontecimientos? Esta es la cuestión que responde la Teoría del Valor Extremo.

Esta teoría utiliza la información existente -por ejemplo, sobre las peores inundaciones acaecidas en los últimos quinientos años- para predecir la probabilidad de que se produzcan inundaciones incluso peores en el futuro.

Inundación

La Teoría del Valor Extremo, desarrollada por matemáticos en la década de 1920, fue considerada con desconfianza durante mucho tiempo debido a su capacidad aparentemente mágica de predecir incluso acontecimientos sin precedentes.

En la actualidad se confía más en sus capacidades, que se han utilizado en áreas tan diversas como la planificación del riesgo financiero y la seguridad marítima. Se le ha dado un uso significativo en el campo de los seguros, en el que las empresas aplican fórmulas de la Teoría del Valor Extremo para calcular la probabilidad de que se produzcan desastres importantes y para garantizar que existen suficientes fondos para cubrir los costes.

Terremoto de Japón

Estos son tiempos extraños. En solo una semana, en mayo de 2002, una tormenta sin precedentes de trescientos tornados asoló el medio oeste de Estados Unidos, causando daños por valor de más de 1.600 millones de euros. Sigue leyendo

¿Y si nuestro mundo no fuera real sino simulado?


Siempre me asalta la horrorosa duda de si las convicciones del cerebro humano, que se han desarrollado a partir de la mente de los animales inferiores, tienen algún valor o no son dignas de confianza en absoluto. ¿Alguien confiaría en las convicciones de la mente de un mono, es que hay alguna convicción en esa mente?

CHARLES DARWIN

Conocer los pensamientos de uno no requiere tanto la investigación por separado de las condiciones que hacen posible el juicio cuanto saber lo que uno percibe.

TYLER BURGE

Como es sabido, hay conocimientos que conocemos. Hay cosas que sabemos que sabemos. También sabemos que hay conocimientos que desconocemos. Es decir, sabemos que hay algunas cosas que no sabemos. Pero también hay incógnitas que desconocemos, aquellas que no sabemos que no sabemos.

DONALD RUMSFELD

La película de Hollywood Matrix imagina un futuro en el que los humanos han sido esclavizados por las máquinas. Desde que nacen hasta que mueren, duermen prisioneros en cápsulas, son alimentados a través de tubos y aseados por robots. Sigue leyendo

¿Cómo actuar?: La suerte moral


Una tarde de abril de 2004 se extendió el rumor por el pueblo inglés de Wooler de que un cajero automático entregaba el doble del dinero que cada cliente pedía. Los bares se vaciaron y las puertas de entrada se quedaron balanceándose sobre las bisagras cuando los lugareños se apresuraron a sacar tanto dinero como les permitían sus tarjetas.

Wooler

En una hora, la cola frente a la oficina del Barclays se extendía por toda la calle principial y una comunidad, por lo demás respetuosa con las leyes, se había convertido en una panda de ladrones. Se supo que sólo una de las personas beneficiadas devolvió sus ganancias al día siguiente.

En vez de demandar a tantos individuos, el banco decidió cancelar la pérdida, y todavía algunos recuerdan con orgullo el acontecimiento como el miércoles dorado. Dada la cantidad de culpables, la condena moral escapará  de la condena de la ley. Sin embargo, estaba mal hecho, y muchos pensarán que los que se rindieron a la tentación rebajaron su integridad a medida que engordaban sus carteras.

Al mismo tiempo, los que exprimieron el cajero automático no habían planeado que su banco de ahorros local empezaría a dispensar dinero gratis. Su buena fortuna pecuniaria fue compensada con una idéntica dosis de mala suerte en la esfera de la moral. Si no se les hubiera presentado tal oportunidad, sin duda habrían seguido con sus vidas relativamente libres de culpa. Sigue leyendo

LAS ABUELAS Y LA ECONOMÍA FAMILIAR


“Más de una cuarta parte de los trabajadores con hijos reciben ayuda de otros familiares, además del cónyuge”.

La renta per cápita de los españoles ha crecido mucho en los últimos años, a pesar de que los salarios no lo han hecho paralelamente. Nuestro crecimiento se debe en buena parte al aumento de hogares en que trabajan ambos cónyuges, o los hijos convivientes.

No son muchos los trabajadores, solo uno de cada cinco, que utilizan servicios especializados para atender a sus hijos mientras trabajan, aunque en esta cifra no se incluyen los centros docentes en la edad de escolaridad obligatoria.

Guardería Infantil

Lo más frecuente es que sea el cónyuge quien se responsabiliza de los niños (una media del 35 por 100) o que no se utilice ninguna ayuda especial para ese propósito. Más relevante que este dato, aunque menos interesante para el mercado porque no tiene valor monetario, es el de que más de una cuarta parte de los trabajadores que cuidan  hijos utilizan la ayuda de “otros familiares”.

En “otros familiares” caben las abuelas, las hermanas, las hijas y, en ocasiones, algunos abuelos, hermanos, hijos y un largo etcétera de parentescos menos directos, como tías, sobrinas y primas.

Sin el apoyo de esta red extensa no podría entenderse el funcionamiento del mercado de trabajo español, al que la familia aporta la tranquilidad de un cuidado responsable y muy flexible en horarios y funciones. En las rentas medias y bajas es el único cuidado accesible.

Todavía no se ha escrito la verdadera historia económica de los años del desarrollo español, en los primeros sesenta y en los setenta. En la actualidad hay casi medio millón de personas  mayores de sesenta y cinco años  (437.800) que cuidan diariamente niños, el 6,3 por 100 de las personas de esa edad; pero en los años difíciles del desarrollo y la emigración fueron muchos más.

Personas mayores que cuidan niños

Aunque la encuesta (EPA= Encuesta de Población Activa) no dice que sean sus nietos, puede imaginarse que así es en la mayoría de los casos. Hoy los más frecuente es que les dediquen menos de veinte horas semanales, pero algunos les dedican mucho más tiempo, y el promedio alcanza las veintidós horas semanales.

Si en vacaciones se mantiene igual que el resto del año, resulta una dedicación anual superior a las mil cien horas. Solo lo hacen un 6 por 100 de las personas de edad avanzada, pero probablemente esa ayuda es decisiva en muchos casos para que la generación siguiente sobreviva en el empleo.  O sobreviva, simplemente.

Mujer trabajando en cadena de montaje

Si las abuelas hiciesen huelga de cuidar nietos y enfermos mayores, su efecto sobre la economía nacional sería mucho más decisivo que la huelga de conductores de autobuses o controladores aéreos.

Mucho se ha publicado sobre el papel de las exportaciones, las reformas agrarias, los polígonos industriales y las remesas de la emigración. Pero nadie ha dicho todavía una palabra (o al menos yo no la conozco) sobre la aportación de las abuelas al mantenimiento de las redes familiares y el patrimonio rústico.

Abuela con su familia

Sobre  cómo acogieron nietos e hijos desafortunados para que los sanos y fuertes pudieran hacerse un hueco fuera de su lugar de origen: en Francia, en Alemania, en el País Vasco y en Cataluña, en Madrid y en todas las capitales de provincia que recibían a los exiliados de la agricultura.

La historia económica es olvidadiza e ingrata. Sirvan estas letras para rendir un homenaje a las abuelas españolas y a todas las que en este momento, en muchos paises, se ocupan de nietos, hijos desafortunados y enfermos mayores, para permitirles a los hijos e hijas sanos buscarse un hueco en sus lugares de origen o fuera.

Fuente: EL VALOR DEL TIEMPO  ¿Cuántas horas te faltan al día?   (María Ángeles Durán)

Sentimientos normales, anormales y patológicos.


Ni siquiera las teorías vulgares acerca de los sentimientos, las que se aplican en la consideración ingenua y al uso, cuando, por ejemplo, se afirma que “P ama de una manera anormal a Q”, o “Es normal que esté desesperado”, o “Esa dependencia que tú tienes de J es patológica”, pueden evitar el uso de categorías como normal, anormal y patológico, impresindibles en nuestro acervo cultural actual.

¿Nomal o Anormal?

Es disculpable que en estas teorías ingenuas sean imprecisos o incluso no existan los criterios de demarcación de estos tipos de sentimientos; en el contexto del discurso entre dos o más interlocutores, se alcanza, si no un consenso, sí, cuando menos, el entendimiento recíproco.

Sin embargo, no es disculpable que en las teorías psicológicas y psicopatológicas de las emociones los criterios de demarcación se soslayen, o se acuda -como en la psicopatología de aplicación de diagnóstico psiquiátrico- a criterios fenomenológicos escasamente fiables.

Se trata, no obstante, de una cuestión cuya importancia a nadie debe escapar. Las preguntas son las siguientes: ¿Cuándo un sentimiento, con independencia del tipo o cualidad del mismo, es normal? ¿Cuándo es anormal? ¿Cuándo es patológico? Sigue leyendo

INTELIGENCIA ARTIFICIAL: ¿PUEDE PENSAR UNA MÁQUINA?


En 1945 se construyó el ENIAC, el primer ordenador electrónico de propósito general. Pesaba 27 toneladas y ocupaba una sala de casi doscientos metros cuadrados. Se componía de más de diecisiete mil válvulas de vacío y cada pocos minutos se fundía una de ellas, por lo que un grupo de operadores había de estar pendiente de reponerlas.

El ENIAC

Se dice, aunque quizá sea exagerdo, que al encenderse dejaba a oscuras a la mitad de Filadelfia.

Desgraciadamente el objetivo inicial era bélico, como en tantos otros avances tecnológicos: calcular las trayectorias balísticas de los nuevos armamentos empleados durante la segunda guerra mundial.

Cada arma requería un libro lleno de tablas. En lugar de ser computadas manualmente por ejércitos de mujeres durante jornadas enteras, el ENIAC las obtendría él solito en pocas horas. Pero su construcción se demoró, y cuando estuvo a punto, la guerra ya había finalizado.

Pronto las nuevas máquinas demostraron ser algo más que simples “masticadores” de números. También se revelaron competentes en el manejo de información simbólica y hallaron nuevas y más elegantes soluciones a teoremas clásicos de la lógica matemática. Por un momento parecía que no había límites  a sus posibilidades. Sigue leyendo

LOBOTOMÍAS A GRAN ESCALA EN LOS ESTADOS UNIDOS Y LA PÍLDORA REVOLUCIONARIA


En 1946 la prestigiosa revista norteamericana Life publica Bedlamun reportaje sobre dos centros psiquiátricos estatales, uno en Cleveland y otro en una ciudad de Pensilvania. El texto se acompaña de fotos estremecedoras en las que aparecen los enfermos en condiciones infrahumanas, amontonados, acuclillados semidesnudos contra las paredes, o atados a los bancos.

Acaba de finalizar la segunda guerra mundial y el impacto de las imágenes es enorme porque esas escenas recuerdan a las fotografías de los campos de concentración nazis, aún frescas en la retina de la gente.

Y con el agravante de que esto no sucede en ultramar sino allí, en el propio país; de modo que la reacción general es que urge hacer algo en los psiquiátricos americanos. A Walter Freeman estas imágenes le evocan sus primeros momentos en  el Elizabeth de Washington y está convencido de que tiene en sus manos el remedio para la situación; en otras palabras, se plantea la aplicación de lobotomías a gran escala para, según su criterio, mejorar y dar de alta a un buen número de enfermos mentales.

Walter Freeman en plena actividad

Antes de que las lobotomías puedan practicarse en serie, hay que simplificar el procedimiento. En palabras de El-Hai, “resultaba caro, requería los servicios de un neurocirujano, un anestesista, un quirófano. Y estas instituciones estatales, incluso aunque se llamaran hospitales, carecían de todas esas cosas”.

Tras meses de pruebas, Freeman cree que ha encontrado una ruta anatómica más directa hacia el cerebro: en lugar de trepanar el duro cráneo, podría acceder a los lóbulos frontales desde abajo, directamente a través de las órbitas oculares. La cavidad ósea que rodea a los ojos tiene un tabique superior relativamente fino; en una secuencia de archivo Freeman sostiene un cráneo en sus manos y señala “aquí el hueso es lo suficientemente delgado que deja traslucir la luz, y puede ser fácilmente perforado”.

Nacían así las célebres e infaustas lobotomías transorbitales. La historia nos dice  que Freeman ideó la nueva técnica en su propia casa, en la cocina con un picahielo y un martillo, ensayando sobre un cráneo. Sigue leyendo