Cuando nos hallamos ante una serie de acontecimientos que provocan estrés, mantenemos un alto nivel de excitación sin descanso. Esto puede continuar durante largos períodos hasta el punto de llegar al agotamiento, que fuerza el reposo.
Una situación de estrés crónico causa una irregularidad o un desequilibrio en el funcionamiento del sistema nervioso autónomo, de modo que tiene lugar un alto nivel de activación con muy poco estímulo.
Estrés Crónico
Las células del sistema nervioso autónomo se vuelven hiperactivas y responden a la menor provocación. Se empiezan a observar patrones de irregularidad en la tensión muscular y desequilibrios en los patrones de flujo sanguíneo.
Esto puede contribuir al desarrollo de enfermedades como el asma, ciertos tipos de dolores de cabeza y el síndrome de colon irritable, donde hay dolor y diarrea sin que haya infección.
El Asma
Las distintas clases de estrés provocan estos cambios. Se han realizado muchas investigaciones sobre lo que se denomina el estrés de los cambios de vida.
Se descubrió que la gente que había tenido muchos cambios significativos en su vida durante un corto período -pérdidas por muertes, inicio o ruptura de una nueva relación, tener o perder de pronto mucho dinero, problemas legales, la compra de una casa- tenían una mayor probabilidad de enfermar al año siguiente o en un tiempo similar. Sigue leyendo →
Siempre me asalta la horrorosa duda de si las convicciones del cerebro humano, que se han desarrollado a partir de la mente de los animales inferiores, tienen algún valor o no son dignas de confianza en absoluto. ¿Alguien confiaría en las convicciones de la mente de un mono, es que hay alguna convicción en esa mente?
Conocer los pensamientos de uno no requiere tanto la investigación por separado de las condiciones que hacen posible el juicio cuanto saber lo que uno percibe.
Como es sabido, hay conocimientos que conocemos. Hay cosas que sabemos que sabemos. También sabemos que hay conocimientos que desconocemos. Es decir, sabemos que hay algunas cosas que no sabemos. Pero también hay incógnitas que desconocemos, aquellas que no sabemos que no sabemos.
La película de HollywoodMatriximagina un futuro en el que los humanos han sido esclavizados por las máquinas. Desde que nacen hasta que mueren, duermen prisioneros en cápsulas, son alimentados a través de tubos y aseados por robots. Sigue leyendo →
Una tarde de abril de 2004 se extendió el rumor por el pueblo inglés de Wooler de que un cajero automático entregaba el doble del dinero que cada cliente pedía. Los bares se vaciaron y las puertas de entrada se quedaron balanceándose sobre las bisagras cuando los lugareños se apresuraron a sacar tanto dinero como les permitían sus tarjetas.
Wooler
En una hora, la cola frente a la oficina del Barclays se extendía por toda la calle principial y una comunidad, por lo demás respetuosa con las leyes, se había convertido en una panda de ladrones. Se supo que sólo una de las personas beneficiadas devolvió sus ganancias al día siguiente.
En vez de demandar a tantos individuos, el banco decidió cancelar la pérdida, y todavía algunos recuerdan con orgullo el acontecimiento como el miércoles dorado. Dada la cantidad de culpables, la condena moral escapará de la condena de la ley. Sin embargo, estaba mal hecho, y muchos pensarán que los que se rindieron a la tentación rebajaron su integridad a medida que engordaban sus carteras.
Al mismo tiempo, los que exprimieron el cajero automático no habían planeado que su banco de ahorros local empezaría a dispensar dinero gratis. Su buena fortuna pecuniaria fue compensada con una idéntica dosis de mala suerte en la esfera de la moral. Si no se les hubiera presentado tal oportunidad, sin duda habrían seguido con sus vidas relativamente libres de culpa. Sigue leyendo →
La fitorremediación es un técnica de biodepuración que consiste en utilizar la capacidad natural de las plantas para almacenar, degradar o eliminar los productos químicos tóxicos y los contaminantes del suelo, el agua y el aire. Cuantas más plantas descontaminantes haya (siempre sin crear una jungla, claro), más sano será el aire y más beneficiosa será la humedad que éstas desprendan, especialmente si el piso o el apartamento está sobrecalentado.
Fitorremediación
La cocina es uno de los espacios con más probabilidad de tener un aire contaminado: en ella se almacenan muchos productos y electrodomésticos. Pero también es el lugar donde guardamos la comida, por lo que debemos procurar que el aire sea de la mejor calidad posible. Además, es la sala donde solemos pasar mucho tiempo, de modo que es importante que haya muchas plantas en esta zona, aunque no se disponga de mucho sitio para ponerlas.
Para absorberel amoniaco que se desprende de la evaporación de algunos productos de limpieza utilizados en la cocina para dejar limpio el fregadero y los suelos embaldosados, hemos identificado dos plantas: el rapis y el anturio.
Rapis
El rapis necesita poca agua y poca luz y crece muy lentamente. Sus hojas dentadas suelen deshidratarse en los ambientes muy secos, así que la humedad de la cocina le viene muy bien. Pero ten en cuenta que las hojas de la planta acumularán grasa y polvo en este ambiente, de manera que deberás limpiarlas regularmente. Sigue leyendo →
Confiar o desconfiar, ese es el dilema, esa es la gracia, ahí está el meollo del arte de saber relacionarse con los otros o fracasar en el intento.
El principio “no hayconfianza” tiene dos consecuencias inmediatas: una, la de su inversa: “no hay desconfianza”; otra, la de la necesidad de los pactos, fundamental en la construcción del contexto de interacción.
El pacto de la desconfianza o no confianza
El pacto implícito en toda interacción, imprescindible tanto por la existencia de grados de confianza cuanto de desconfianza, es el pacto de fidelidad o sinceridad, que puede enunciarse así:
“Puesto que de ti no puedo obtener toda la información que preciso, he de fiarme y exijo que no me engañes”.
Esta apuesta por la confianza es una opción al fin, puesto que puede no darse y no se da, en efecto, en el desconfiado, en el suspicaz, en el que tiene (fundada o menos fundada) sospecha. Si se da, el pacto de sinceridad o fidelidad es, asimismo, pacto de cooperación, y, por decirlo así, de fianza recíproca. Cada uno de los componentes de la interacción labora, entonces, para que la apuesta se vea coronada por el éxito.
Cuando, por el contrario, optamos por la desconfianza, la interacción no es cooperativa. El primer punto de las implicaturas de Grice se transgrede: cuento con que el otro no me va a decir la verdad, no será sincero; que, a las priemeras de cambio, me engañará si puede. De resultas de todo ello surge la reserva, que, como su propio nombre indica, consiste en no aportar, a conciencia, la información que el otro precisa.
En contra de lo que se ha dicho, las relaciones interpersonales transcurren incumpliendo las implicaturas conversacionales de Grice, de forma que la teoría de la comunicación interpersonal no debe hacerse a tenor de lo que sería la buena comunicación, de hecho excepcional, sino la mala -mala en mayor o menor grado- comunicación.
Como ocurre con la conversación, lo que hay que explicar no es el hecho de que las personas se entiendan cuando hablan correctamente, sino que nos entendemos a pesar de los errores sintácticos, semánticos, anacolutos, etcétera, que cometemos en la conversación ordinaria, es decir, en la “mala” conversación.
Hay tal diferencia entre una u otra opción -confianza versus desconfianza- en lo que respecta a la productividad de las interacciones, que el acierto en una u otra es decisivo. Una apuesta desacertada por la confianza supone darnos al otro y ser traicionado; en el orden opuesto, el desacierto en la opción por la desconfianza supone privarse de relaciones que podrían ser fundamentales para el sujeto (de amistad, amorosas), merced a la reserva que se adopta.
Amistad y Confianza
Tanto la confianza cuanto su opuesta, la desconfianza, son actitudes básicas. Es decir, posturas constantes o casi constantes del sujeto. Así, es improbable que quien es “de natural” confiado desconfíe o desconfíe al máximo, y, como sabemos, a veces resulta imposible convencerle de que adopte una actitud más precavida ante alguien de quien intuimos que las probabilidades de engañarle son altas; y a la inversa, quien es de suyo desconfiado, lo que suele hacer es no confiarse, sino desconfiar en mayor o menor grado.
Tales actitudes, pues, preceden a la actuación, incluso a toda actuación. Por eso, no es lo mismo, en lo que respecta a la productividad de una interacción, una actitud confiada o desconfiada. La estrategia inteligente consiste en dar con el grado justo de la confiaza que se precisa para determinada interacción.
Ni siquiera las teorías vulgares acerca de los sentimientos, las que se aplican en la consideración ingenua y al uso, cuando, por ejemplo, se afirma que “P ama de una manera anormal a Q”, o “Es normal que esté desesperado”, o “Esa dependencia que tú tienes de J es patológica”, pueden evitar el uso de categorías como normal, anormal y patológico, impresindibles en nuestro acervo cultural actual.
¿Nomal o Anormal?
Es disculpable que en estas teorías ingenuas sean imprecisos o incluso no existan los criterios de demarcación de estos tipos de sentimientos; en el contexto del discurso entre dos o más interlocutores, se alcanza, si no un consenso, sí, cuando menos, el entendimiento recíproco.
Sin embargo, no es disculpable que en las teorías psicológicas y psicopatológicas de las emociones los criterios de demarcación se soslayen, o se acuda -como en la psicopatología de aplicación de diagnóstico psiquiátrico- a criterios fenomenológicos escasamente fiables.
Se trata, no obstante, de una cuestión cuya importancia a nadie debe escapar. Las preguntas son las siguientes: ¿Cuándo un sentimiento, con independencia del tipo o cualidad del mismo, es normal? ¿Cuándo es anormal? ¿Cuándo es patológico? Sigue leyendo →
Los pueblos primitivos contruían sus casas con los materiales disponibles en su entorno. Para algunos, eran las cuevas, para otros, las tiendas hechas con pieles de animales, adobes o el hielo de los iglúes. Al no disponer de ladrillos ni de cemento, era obvio que no podían hacer casas con esos materiales.
IGLÚ
Éste es, exactamente, el mismo proceso que se sigue en la construcción de la “casa de sí mismo”: la autoimagen. El niño en desarrollo utiliza el material que encuentra en el espacio interpersonal de su entorno para edificar el concepto de sí mismo.
Los materiales de construcción son las palabras, el lenguaje corporal y el trato con las personas que tienen importancia para él. Tales materiales son intangibles, por supuesto, pero producen una diferencia claramente tangible.
Desde los primeros momentos, el niño es sensible a su ambiente. Sabe si es acogido con brazos relajados o tensos. Con el tiempo, se percata del lenguaje, nota si los tonos y las miradas son amables y bondadosos o duros y enojados. Las “vibraciones” de su entorno le afectan.
El bebé y su entorno
Y a partir de estos mensajes se forma impresiones generalizadas sobre la seguridad y confianza que ese mundo le brinda. El niño aprende pronto si sus necesidades serán cubiertas con constancia y simpatía razonables.
Una vez que el niño aprende su nombre, comienza a adjudicarse determinadas cualidades a sí mismo. Si recibe un conjunto de mensajes verbales y no verbales que lo tildan de inconveniente, imposible, “que no hace nada a derechas”, ese niño edificará una imagen de sí mismo acorde con tales mensajes. Si las impresiones que recibe son más positivas, contruirá una autoimagen positiva. Sigue leyendo →
En 1945 se construyó el ENIAC, el primer ordenador electrónico de propósito general. Pesaba 27 toneladas y ocupaba una sala de casi doscientos metros cuadrados. Se componía de más de diecisiete mil válvulas de vacío y cada pocos minutos se fundía una de ellas, por lo que un grupo de operadores había de estar pendiente de reponerlas.
El ENIAC
Se dice, aunque quizá sea exagerdo, que al encenderse dejaba a oscuras a la mitad de Filadelfia.
Desgraciadamente el objetivo inicial era bélico, como en tantos otros avances tecnológicos: calcular las trayectorias balísticas de los nuevos armamentos empleados durante la segunda guerra mundial.
Cada arma requería un libro lleno de tablas. En lugar de ser computadas manualmente por ejércitos de mujeres durante jornadas enteras, el ENIAC las obtendría él solito en pocas horas. Pero su construcción se demoró, y cuando estuvo a punto, la guerra ya había finalizado.
Pronto las nuevas máquinas demostraron ser algo más que simples “masticadores” de números. También se revelaron competentes en el manejo de información simbólica y hallaron nuevas y más elegantes soluciones a teoremas clásicos de la lógica matemática. Por un momento parecía que no había límites a sus posibilidades. Sigue leyendo →