EL PERRO ES UN BUEN ANTÍDOTO DE LA PICADA DE LA MOSCA DE LA ARENA


El género inicialmente fue denominado Flebotomus, creado por Camillo Rondani y Berté en 1840. El nombre fue cambiado a Phlebotomus por Hermann Loew en 1845. “Flebótomo” es una de las exclamaciones del lenguaje usado por el Capitán Haddock, protagonista de las series animadas Tintín

Phlebotomus es un género de dípteros nematóceros de la familia Psychodidae; conocidos como jejenes de moscas de arena, que habitan en las regiones mediterráneas ( España, Francia, Italia y Grecia) y tropicales.  La etimología indica chupador de venas (phlebo- = vena; -tome = chupar), ya que, en efecto, los Phlebotomus son insectos chupadores de sangre venosa.

PHLEBOTOMUS

En el Viejo Mundo, los Phlebotomus son los responsables primarios de la transmisión de la leishmaniasis, una enfermedad parasitaria, cuya transmisión en el Nuevo Mundo, es principalmente por los jejenes del género Lutzomyia. Sólo las hembras se alimentan de sangre por una picadura indolora y nocturna, mientras que los machos se alimentan del néctar de las plantas.

Las hembras necesitan las proteínas de la sangre de animales de sangre caliente (los perros son muy buenos candidatos) para la producción de huevos. Una comida puede resultar en la producción de hasta 100 huevos, los cuales son depositados en tierras húmedas ricas en material orgánico.

Al picar, el insecto inyecta anticoagulantes para que la sangre siga fluyendo, como también lo hace la hembra del mosquito. Al salir la sangre, usa sus piezas bucales para chupar la sangre acumulada en el sitio de la herida. La picadura deja una pápula enrojecida que puede permanecer asintomática por varias horas, antes del comienzo de la picazón.

“Normalmente, en el humano, se desarrolla una dermatitis nada grave, que al cabo de un mes se cura sola. Los casos más graves se producen en personas que tienen las defensas muy bajas.  Ese es el motivo por el cual este parásito fue el gran azote de la epidemia del SIDA. Cuando alguien contraía el VIH y sufría la picadura de la mosca de la arena, que le transmitía esta enfermedad, moría de leishmaniosis.” (Fernando Fariñas). Sigue leyendo

LA TEORÍA DEL VALOR EXTREMO


Desde los huracanes hasta  las marcas en salto de altura, con demasiada frecuencia un acontecimiento inesperado distinto a cualquier cosa antes vista puede aparecer cuando menos se espera. ¿Pero hasta qué punto son extravagantes tales acontecimientos? Esta es la cuestión que responde la Teoría del Valor Extremo.

Esta teoría utiliza la información existente -por ejemplo, sobre las peores inundaciones acaecidas en los últimos quinientos años- para predecir la probabilidad de que se produzcan inundaciones incluso peores en el futuro.

Inundación

La Teoría del Valor Extremo, desarrollada por matemáticos en la década de 1920, fue considerada con desconfianza durante mucho tiempo debido a su capacidad aparentemente mágica de predecir incluso acontecimientos sin precedentes.

En la actualidad se confía más en sus capacidades, que se han utilizado en áreas tan diversas como la planificación del riesgo financiero y la seguridad marítima. Se le ha dado un uso significativo en el campo de los seguros, en el que las empresas aplican fórmulas de la Teoría del Valor Extremo para calcular la probabilidad de que se produzcan desastres importantes y para garantizar que existen suficientes fondos para cubrir los costes.

Terremoto de Japón

Estos son tiempos extraños. En solo una semana, en mayo de 2002, una tormenta sin precedentes de trescientos tornados asoló el medio oeste de Estados Unidos, causando daños por valor de más de 1.600 millones de euros. Sigue leyendo

EL TRATADO ANTÁRTICO


El Tratado Antártico, firmado el 1 de diciembre de 1959, regula las relaciones entre los estados firmantes en las materias relacionadas con la Antártida. El Tratado afecta los territorios, incluyendo las barreras de hielo, ubicados al sur de los 60° de latitud sur.

Los firmantes iniciales (países signatarios) fueron Argentina, Australia, Bélgica, Chile, Francia, Japón, Nueva Zelanda, Noruega, Sudáfrica, URSS (sustituida por Rusia), el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte y Estados Unidos, pero el Tratado dejó la puerta abierta a cualquier miembro de la Organización de las Naciones Unidas, u otro estado invitado por la totalidad de los signatarios. Desde su firma varios países más se han adherido al tratado.

El Tratado, firmado en Washington, congela las aspiraciones territoriales de los signatarios, impide la negación o afirmación de derechos de soberanía de los firmantes, y prohíbe la realización de nuevas reclamaciones, protegiendo los derechos de soberanía de sus miembros signatarios.

Limita la dedicación de las actividades de la Antártida a misiones pacíficas, en particular científicas. Establece asimismo el intercambio de información, personal científico, observaciones y resultados sobre las actividades realizadas por los signatarios en el continente.

Bases Antárticas

Queda prohibida toda medida militar y el uso militar de las bases. Se prohíbe el ensayo de toda clase de armas, así como las explosiones nucleares o almacenar material radiactivo. El uso de energía o material nuclear debe ser concordado por todas las partes del Tratado. Sigue leyendo

EL BIOETANOL: ¿ALTERNATIVA AL PETRÓLEO? Y LA SOBERANÍA ALIMENTARIA


Pero parece que tanto Europa como los Estados Unidos están apostando por los biocombustibles, ¿no es cierto?

El país donde el bioetanol es ya hoy una alternativa seria al petróleo es Brasil. Europa y EE.UU. lo están fomentando seriamente pero ello, a su vez, levanta muchas voces críticas.

Bioetanol, Brasil

¿Por qué?

Porque no está en absoluto claro, está muy confuso. Verá, está en trámite una Directiva Europea, que es como sabrá la forma de gobernar de Bruselas, que en caso de aprobarse obligaría a los países comunitarios a utilizar en el año 2020 un 10% de energía biocombustible en los transportes.

Los principales países, Alemania, Francia, Gran Bretaña y Holanda, se oponen porque ponen en tela de juicio que estos combustibles reduzcan realmente las emisiones de CO2.

Emisiones de CO2

Por el contrario, hay quien opina que su producción (excepto en el caso del etanol) comporta la destrucción masiva de bosques y humedales, con efectos nefastos en el cambio  climático. Se duda de que los biocombustibles sean ecológicos.

¡Vaya!

Pues parece que es así. Pero es que, además, crea otros muchos graves problemas, en especial un efecto fatal sobre el precio de los alimentos: un incremento del 83% en los últimos tres años. Piense en el efecto en el Tercer Mundo.

Según el Banco Mundial, el precio del arroz se ha triplicado en tres años, el del trigo se ha incrementado un 191%, y el conjunto de productos agrícolas ha subido un 83%. Mientras tanto, en los EE.UU., los autobuses escolares, aquellos preciosos buses amarillos de Snoopy y Charly Brown, deben consumir obligatoriamente bioetanol.

Ha habido un incremento de demanda sin precedentes, según afirma Gordon Davis, CEO de AWD Ltd, el mayor exportador de trigo del mundo.

¿Y todo ese incremento es debido a su uso como biocarburantes?

Se dice que las sequías y el aumento de la demanda internacional pueden explicar una parte del fenómeno, pero hay un serio consenso en la opinión especializada internacional de que el origen es, básicamente, el destino energético de los productos alimenticios.

Sequía

A ver si lo entiendo. ¿Se destinan productos alimenticios, no a la alimentación sino a sustituir a la gasolina, y por ello sube su precio?

Es exactamente así. Y no únicamente eso, sino que, adicionalmente, se les subvenciona con fondos públicos. Y, como acabamos de ver, se pretende obligar a ello en Europa, mediante una Directiva.

Esto está creando hambrunas en algunas áreas del tercer mundo, como no se habían visto. En estos momentos hay un importantísimo debate global sobre este tema y la tesis dominante es que debería pedirse a las autoridades americanas y europeas que rectifiquen su política, porque no es ecológicamente positivo, y socialmente es fatal.

Según Intermón Oxfam, debe anularse el proyecto de exigir el consumo del 10% de biocombustibles en 2020. Según la ONG, “las emisiones de carbono debidas al cambio de uso de la tierra para producir aceite de palma podrían superar 70 veces el ahorro energético que la Unión Europea confía en alcanzar con el uso de los biocarburantes”.

¿Pidean acabar con los biocombustibles?

No. Limitarlo a biocombustible de “segunda generación”, es decir, aquellos provenientes, no de alimentos, sino de las basuras domésticas, de residuos agrícolas y de otras fuentes que no distorsionen el precio de los alimentos básicos en los países del Tercer Mundo y no agredan el ecosistema.

Podría transformarse en biocombustible de “segunda generación”

Pues sí que estamos bien. ¡Y eso que se trata de una enegía alternativa!

¡El revuelo que han montado, básicamente los americanos, es de aupa! Es impresionante. El Director del Fondo Monetario Internacional, FMI, el francés Dominique Strauss-Khan, ha dicho, ni más ni menos: “Si los precios siguen creciendo, las consecuencias pueden ser terribles”, “este tipo de situaciones acaba a veces en guerra”.

¡Santo Dios! ¿La guerra por los biocarburantes, como continuación de las guerras por el petróleo en Oriente Medio y las del gas en el Caspio?

Esto no lo dice…

Pero parece un tema de máxima relevancia global.

Si. Por ejemplo, en la cumbre del G-8 celebrada en Japón en Julio de 2008, la oleada de disturbios a raíz del descontrol en el precio de los productos alimenticios acaecidos en países tradicionalmente aliados estratégicos de los EEUU (Egipto, Indonesia, por ejemplo) inquietaron a sus miembros y protagonizaron la reunión.

El potentísimo Consejo de Relaciones Extranjeras de Washington, en boca de su representante Stewart Patrick, afirmaba: “vamos a tener que garantizar necesidades materiales en países alidados en lugar de cambiar ideologías e instituciones políticas” y añadía “el próximo presidente de los EEUU tendrá que hacer frente a la seguridad energética y a la inseguridad alimentaria con el mismo entusiasmo que Bush puso en la agenda de la libertad”.

Un poco cínico este señor, ¿no?

Ciertamente, sí, pero digamos que cumple con su trabajo. Según informaba Andy Robinson, periodista corresponsal de La  Vanguardia en EEUU, con fecha 07.07.2008, un informe clasificado del Centro Nacional de Inteligencia de los EEUU. advierte por primera vez del riesgo para la seguridad nacional (de ellos, claro) del cambio climático, citando el peligro de hambrunas y guerras de recursos.

James Ludes, del Consejo Americano de Seguridad, le confesaba: “se teme que podamos ver hambrunas de una dimensión sin precedentes en países inestables; esto crea oportunidades para el extremismo”.

¿Y qué países son los principales productores de biocarburantes?

Según cifras correspondientes al año 2006, EE.UU. y Brasil copaban el 70% de la producción mundial de bioetanol. Por su parte, Alemania y Francia producían el 80% del biodiesel mundial.

Pero, ¿por qué suben tanto los precios de los productos alimenticios? ¿Es realmente culpa de los biocombustibles? ¡El otro día, en el súper de la esquina, me esgrimieron este argumento para justificarme el increíble incremento del precio de mi paquete de cereales para el desayuno!

Las cosas difícilmente son debidas a una única causa. De todas formas, no iba desencaminado el encargado de su súper. Los elementos utilizados son, básicamente, azúcar, maíz, trigo, soja, colza, girasol, palma, cebada, mandioca, melaza, etc, es decir, los mismos elementos que comemos nosotros directamente, o los animales con los que posteriormente nos alimentamos.

Producción de Biodiesel

A la crisis alimentaria, con dos sólidos y trágicos fundamentos en el incremento de la demanda mundial y en el cambio climático, le ha llegado un nuevo y potente elemento distorsionador: la utilización de productos, en principio destinados a cubrir el déficit en la alimentación planetaria, para sustituir al petróleo.

El FMI sostiene que el 20% de la producción mundial de maíz y el 50% de la de colza se han destinado al biodiesel. Es más, parece que “TODO el incremento en la producción de maíz del mundo, desde el año 2004 hasta la actualidad, se ha destinado a la producción de biocarburantes en los EE.UU.

¡Esto es muy fuerte!

De verdad que sí. Durante los años de la guerra fría, EE.UU. consideraba la “seguridad alimentaria” como una barrera de contención del comunismo en regiones del tercer mundo (con ese argumento enviaba allí los excedentes de granos híper-subvencionados en EE.UU y Europa, excedentes que ahora van a cubrir, cobrando, la demanda alimenticia de China e India).

¿Se ha terminado la era de los excedentes agrícolas?

Pues bien, el coordinador subregional de la FAO en Etiopía, Mafa Chipeta, ironizaba recientemente: “nos vendría muy bien que la amenaza comunista volviera”.

Le entiendo

Hay un par de casos bien representativos porque atañen a dos productos muy populares y, en cierto modo, simbólicos: en México, el precio de la popular “tortilla de maíz” llegó a ver su precio casi triplicado durante el años 2007; en el mismo año, en Italia se llegó a organizar una jornada boicot a la compra de pasta en protesta por su incremento de precio.

Le voy a explicar otro caso, también muy próximo a nosotros: Argentina.

En Argentina tienen de todo, ¿no?

Efectivamente, vacunos y cereales por doquier. Se hicieron de oro alimentando a Europa y a Estados Unidos durante ambas guerras mundiales.

Vacuno Argentino

¿Y qué ha pasado ahora con ellos?

Pues que al famoso vacuno argentino le ha llegado el efecto de los biocarburantes. Verá, las plantaciones para finalidades energéticas con biocarburantes recogen beneficios cada seis meses, mientras que los pastos para vacunos, cada varios años. Resultado inmediato: los gauchos redujeron los pastos para vacunos e incrementaron las plantaciones de biocarburantes.

Consecuencia final: incremento del costo de la carne de vacuno hasta triplicar el precio habitual en Argentina. Fenómenos similares se han producido con el maíz en México.

Además, dicen algunos expertos energéticos que todo esto no es una solución rentable, por cuanto durante su proceso de producción se consume más energía de la que se produce. Y además, el propio Strauss-Khan ha afirmado que los biocarburantes “plantean un problema moral, al acaparar productos agrícolas básicos”.

fuente: ECONOMÍA COTIDIANA, Diálogos inteligibles sobre nuestras finanzas de cada día.   (JORDI CARBONELL).

 

LA PROGRAMACIÓN TELEVISIVA TIENE POR OBJETO CONSEGUIR MILLONES DE CEREBROS DISPONIBLES PARA LA PUBLICIDAD


“la clave para la prosperidad económica consiste en la creación organizada de un sentimiento de insastisfacción”.

La publicidad comercial no sólo cumple la función manifiesta de incitar a la compra de las mercancías anunciadas. Cumple también la función latente de divulgar una imagen de la sociedad en que todo es fácil y en que el consumo es rey, porque la persona se autorrealiza consumiendo.El anuncio vende un producto y vende un modelo social.

Tenemos el formidable instrumento de la televisión, que penetra en el interior de todos los hogares y que facilita difundir mensajes que podrían orientar al consumidor según parámetros de calidad, precio, duración, prestaciones, calidad estética, propiedades ecológicas de los productos y de los procesos de fabricación, características sociales de sus procesos de producción, etc. Pero se cede este espacio público televisivo a la industria privada para que pueda manipular a placer la conciencia de las personas.

Charles Kettering, directivo de la General Motors, afirmaba que “la clave para la prosperidad económica consiste en la creación organizada de un sentimiento de insastisfacción”. Y un alto dirigente deTF1, la principal cadena de televisión privada deFrancia, percibe la relación entre la publicidad y la televisión de este modo: “la tarea de TF1 es ayudar a Coca-Cola, por ejemplo, a vender su producto. Y para que un mensaje publicitario sea captado, hace falta que el cerebro del espectador esté disponible. Nuestras emisiones tienen la vocación de hacer que esté disponible: esto es, distraerlo y relajarlo para prepararlo entre un mensaje y el siguiente.

Lo que vendemos a Coca-Cola es tiempo de cerebro humano disponible.” Y también: “La lógica de TF1 es una lógica de poder. Vendemos a nuestros clientes una audiencia de masas, una cantidad de individuos susceptibles de mirar un spot de publicidad”.

El espectáculo televisivo se convierte en lo que acompaña a la sustancia misma del negocio, lo que se coloca entre anuncio y anuncio. La telebasura no es un accidente, un daño colateral que podría evitarse con un poco más de sensibilidad por parte de los programadores: la telebasura forma parte de esa “producción de cerebros humanos disponibles.”

La publicidad comercial es seducción, llamada de atención, reclamo, incitación a un hedonismo primario, invitación a la irresponsabilidad ecológica y social en la medida misma en que incita a consumir sin tomar en consideración el contexto socioecológico. Con la invasión publicitaria de los medios de difusión masivos, se deja que el gran capital se convierta en un acondicionador de la moral colectiva: se le confiere un poder descomunal.

fuente: MEJOR CON MENOS ,  Necesidades, explosión consumista y crisis ecológica  (JOAQUIM SEMPERE)


 

El aborto


Efectivamente, los pretextos no justifican el aborto. El aborto siempre es duro para la mujer, siempre; razón de más para entender a las que se ven obligadas a hacerlo. Sólo hace falta visionar un aborto real para entender su crudeza y las secuelas que arrastran las mujeres que abortan. No es fácil encontrar un vídeo aséptico sobre este tema, pero entre los que luchan en contra del derecho al aborto, este me ha parecido el menos dogmático, el menos crudo y el más breve.

Los dramones y folletines del pasado están llenos de historias lacrimosas de mujeres cuyas vidas quedaban destrozadas por un embarazo inoportuno. Por desgracia, los casos de la vida real no eran menos trágicos que los ficticios. Situaciones de este tipo se han acabado en casi todos los países civilizados.

Toda precaución puede fallar. El cómputo de Ogino puede fallar, los anticonceptivos pueden fallar, uno puede equivocarse de fecha o tener un lapsus de memoria. A veces el embarazo imprevisto será una sorpresa agradable e incluso maravillosa, o al menos soportable.

Pero habrá circunstancias en que representará partir por la mitad la vida de una mujer, o arruinar su carrera profesional, o lo que sea. Solo a la mujer interesada le es dado juzgar esas circunstancias, y no a la caterva arrogante de políticos, prelados, jueces, médicos y burócratas empeñados en decidir por ella.

El aborto es un trauma. Ninguna mujer lo practicaría por gusto o a la ligera. Pero la procreación y la maternidad son algo demasiado importante como para dejarlo al albur de un error o un descuido o una violación. El aborto, como el divorcio o los bomberos, se inventó para cuando las cosas fallan.

La única razón para prohibir el aborto es el tabú impuesto por el fundamentalismo religioso. Ninguna otra razón moral, filosófica ni política avala tal precepto. Donde la Iglesia católica (o el fundamentalismo islámico, o el evangélico) no es prepotente y dominante, el aborto está permitido.

El sofisma básico consiste en decir que abortar es matar a un humán, cometer homicidio, y, puesto que todas las personas civilizadas estamos contra el asesinato, tenemos que estar también contra el derecho al aborto, que sería un derecho al homicidio.

El aborto está permitido y liberalizado en Estados Unidos y en Rusia, en Francia y en Holanda, en Gran Bretaña y en Italia, en China y en la India, en Austria y en Japón, en Suecia y Singapur, y en tantos otros países, en todos los cuales el homicidio está terminantemente prohibido y gravemente penado.

¿Será verdad que todos ellos caen en la flagrante contradicción de prohibir y permitir al mismo tiempo el homicidio, como pretenden los agitadores religiosos, o será más bien que el aborto no tiene nada que ver con el homicidio, como es obvio?

Una bellota no es un roble. Los cerdos de Jabugo se alimentan de bellotas, no de robles. Y un cajón de bellotas no constituye un robledo. Un roble es un árbol, mientras que una bellota no es un arbol, sino solo una semilla. Por eso la prohibición de talar los robles de un determinado bosque no implica la prohibición de recoger sus bellotas.

Sin embargo, es obvio que hay una íntima relación entre el roble y la bellota. El roble actual se originó a partir de una cierta bellota, del mismo modo que esa bellota se formó a partir de un cierto zigoto (óvulo fecundado por un grano de polen en el interior de una flor de otro roble).

Entre el zigoto, la bellota y el roble hay una continuidad genealógica celular: la bellota y el roble se han formado mediante sucesivas divisiones celulares (por mitosis) a partir del mismo zigoto. Ese linaje celular es un organismo. Ese zigoto, esa bellota y ese roble constituyen distintas etapas de un mismo organismo.

Una bellota no es un roble, pero es una etapa inicial de un organismo que (en circunstancias favorables) podría alcanzar otra etapa distinta en la que sí sería un roble.

Es lo que Aristóteles expresaba diciendo que la bellota no es un roble de verdad, un roble en acto, pero que encierra en si la potencialidad de llegar a convertirse en un roble y es, por lo tanto, un roble en potencia.

Una oruga no es una mariposa. Una oruga se arrastra por el suelo, como hojas, carece de alas, no se parece nada a una mariposa ni tiene propiedades típicas de estas. Incluso hay a quien le encantan las mariposas, pero le dan asco las orugas. Sin embargo, una oruga es una mariposa en potencia. Huevo, oruga, pupa y mariposa son estadios distintos del mismo organismo, etapas sucesivas y diferentes de un mismo linaje celular.

Cuando el espermatozoide de un hombre penetra en el óvulo maduro de una mujer y los núcleos haploides de ambos gametos se funden para formar un nuevo núcleo diploide, se forma un zigoto que (en circunstancias favorables) puede convertirse en el inicio de un linaje celular humano, de un organismo que en sus diversas etapas puede ser mórula, blástula, embrión, feto y, finalmente, un humán en acto, hombre o mujer.

Aunque estadios de un mismo organismo, un zigoto no es una blástula, y un embrión no es un humán. Un embrión es un conglomerado celular del tamaño y peso de un renacuajo o una bellota, que vive en un medio líquido y es incapaz por sí mismo de ingerir alimentos, respirar o excretar (no digamos ya de sentir o pensar), por lo que solo pervive como parásito interno de su madre, a través de cuyo sistema sanguíneo come, repira y excreta.

Desde luego este parásito encierra la portentosa potencialidad de desarrollarse durante meses hasta convertirse en un hombre o mujer. Es un milagro maravilloso y la mujer en cuyo seno se produzca este milagro puede sentirse realizada, orgullosa y satisfecha. Pero, en definitiva, es a ella a quien corresponde decidir si es el momento oportuno para realizar milagros en su vientre.

El niño es un anciano en potencia, pero un niño no es un anciano ni tiene derecho a jubilación. Un hombre vivo es un cadáver en potencia, mas un hombre vivo no es un cadáver. Enterrar a un hombre vivo es algo muy distinto y de muy diversa gravedad que enterrar a un cadáver.

Una oruga es una mariposa en potencia, pero no es una mariposa actual. Una bellota es un roble en potencia, pero no es un roble de verdad. A los vegetarianos, a los que les está prohibido comer carne, les está permitido comer huevos, porque los huevos no son gallinas, aunque tengan la potencialidad de llegar a serlo.

Un embrión no es un hombre, y por lo tanto eliminar un embrión no es matar a un hombe. El aborto no es un asesinato. Y el uso de células madre en la investigación, tampoco.

Otro sofisma que emplean los agitadores religiosos consiste en decir que, si los padres de Beethoven hubieran abortado, no habría habido Quinta Sinfonía, por lo que, si somos aficionados a la música, tenemos que estar contra el derecho al aborto. E incluso si no lo somos, pues si nuestros padres hubieran abortado el embrión de que nosotros surgimos, ahora no existiríamos.

Pero si los padres de Beethoven y los nuestros hubieran sido castos, tampoco habría Quinta Sinfonía y tampoco existiríamos nosotros. Si esto es un argumento para prohibir el aborto, también lo es para prohibir la castidad.

Pero tanta prohibición supongo que resultaría excesiva incluso para la Iglesia católica. Una de sus múltiples contradicciones estriba en que impone un natulismo salvaje a los demás, mientras a sus propios sacerdotes y monjas les prohíbe cualquier atisbo de natalidad, exigiéndoles un celibato y una castidad implacables.

En el juego de la vida la jugada culminante es la reproducción. Sólo quien se reproduce logra transmitir sus genes. Muchas parejas anhelan tener infantes, mucha mujeres desean quedar embarazadas y esperan con inquietud e inmensa ilusión el nacimiento de la criatura.

Es difícil exagerar la importancia del momento y del evento, la alegría profunda que puede producir y su contribución absolutamente crucial a la preservación de la naturaleza humana, del género humano y de la sociedad humana.

El infante querido y deseado será normalmente bien alimentado y educado, colmado de cariño y estimulación; su cerebro se formará sin más limitaciones que las impuestas por la lotería genética que le haya tocado.

Por desgracia, gran parte del mundo está lleno de madres forzadas con sus vidas rotas y de niños no deseados, abandonados a la mendicidad y la delincuencia, famélicos, con los cerebros malformados por la carencia alimentaria y la falta de cariño y estímulo, carne de cañón de guerrillas crueles y sometidos a todo tipo de explotaciones prematuras.

El derecho a abortar es para muchas mujeres aún más importante que el derecho a votar en las elecciones generales, y ha de serles reconocido por todos los que están a favor de la libertad y del respeto a la persona (aunque sea mujer), incluso por aquellos que personalmente jamás abortarían.

FUENTE: LA NATURALEZA HUMANA (JESUS MOSTERÍN)

 

AMÉRICA: DESCUBRIMIENTO, REDESCUBRIMIENTO, LOS REYES CATÓLICOS, COLÓN Y VESPUCIO


Pese a todos los pesares, errores y abusos, la gesta del descubrimiento está ahí. Quizás, como se dice en el artículo, Cristóbal Colón, muy terco él, no tuvo conciencia de haber descubierto UN NUEVO MUNDO y se fue a la tumba en el error….

En el verano de 1476 partió de Génova una flota comercial destinada a vender en Francia, Portugal e Inglaterra la goma de lentisco de Quío. De ella formaba parte Colón, quizá como triste marino.

En agosto, cuando se encontraban estas naves ante el cabo de San Vicente fueron atacadas por el célebre corsario Casenove Coullon. Trabóse el combate: al caer la noche se habían hundido tres barcos genoveses y cuatro del enemigo y cientos de hombres se habian ahogado.

Cabo San Vicente

Entre ellos, fue al agua Colón, gran nadador, el cual, tomando un remo que le ofreció la suerte, pudo llegar a tierra. Tal es el modo como Colón vino a pisar la Península; él mismo lo calificó de milagroso.

Después de haber sido socorrido por las gentes de la costa, pasó a Lisboa, donde residía una numerosa y activa colonia genovesa, y recibió allí hospitalidad y cuidado de sus compatriotas. En este momento de euforia, Colón conoció a la señora con quien acabaría casándose.

Llamábase doña Felipa Moniz de Perestrello y era de familia noble y renombrada. Durante estos años, Colón se dedicó con intensidad al comercio. Parece seguro que colaboró con su hermano Bartolomé en un negocio de mapas que éste había abierto.

Andrés Bernáldez lo describe como “mercader de libros de estampas”, cuando lo conoció en España, profundamente familiarizado con la ciencia cartográfica de la época, y dice que dibujaba con notable perfección.

El 20 de enero de 1486, Colón fue recibido por los Reyes Católicos en Alcalá de Henares. “Les hizo una relación de su imaginación -dice Bernáldez-,  a la cual tampoco daban mucho crédito, y él les platicó y dijo ser cierto lo que les decía, y les enseñó el mapa mundi, de manera que los puso en deseo de saber de aquellas tierras”.

Al tiempo que Colón empezaba a insinuarse en la voluntad de los soberanos, la influencia de fray Pérez le ganaría la adhesión del contador mayor, Alonso de Quintanilla; por mediación de este último conocería Colón al cardenal Mendoza, quien le concedió audiencia y estimación.

Según algún historiador, fray Juan Pérez puso también al descubridor en contacto con fray Hernando de Talavera, confesor de la reina Isabel. El fraile consideró con más reservas, si no con hostilidad, las ideas de Colón.

Quizá partió de fray Hernando, que presidió la junta consultiva que se reunió en Córdoba, la decisión adversa al proyecto. En su descargo puede muy bien creerse que influyeron en su negativa la guerra de Granada y la necesidad de dedicar todos los medios hábiles a terminar la campaña, así como la repugnancia a las desmesuradas peticiones de Colón, que a veces se ponía inaguantable.

Capitulación de Granada

Las sesiones de la junta se fueron celebrando de tarde en tarde y, durante su curso, Colón gozaba de auxilio económico de los reyes. La opinión de los más de ellos, oída la plática de Colón, fue que decía verdad”, dice Bernáldez.

Altolaguirre afirma que los consultados poseían un concepto de las dimensiones del Globo y la repartición de tierras y agua más aproximado a la realidad que el de Colón.
Éste se disponía ya a salir del campamento de Santa Fe y dirigirse a Francia para ofrecer su idea, cuando la reina Isabel decidió aceptar sus condiciones.

El 17 de abril de 1492 quedaron concertadas entre Colón y los reyes las llamadas capitulaciones de Santa Fe, donde se plasman las altivas y rígidas exigencias del descubridor.

Capitulaciones de Santa Fe

Otra gran figura favorable a Colón en la corte de Fernando e Isabel fue el digamos contador de Aragón, Luis de Santángel, de origen hebreo.
Es muy verosímil que partiese de él, según afirma Las Casas, la suprema instancia a la reina Isabel, que acabó de decidirla a aceptar las proposiciones de Colón.

Con esta resolución tiene contacto la conocida historia de que la reina ofreció empeñar sus joyas para pagar los gastos de la expedición. Santángel se opuso a ello, alegando que semejante rasgo no era necesario. La credibilidad de este pasaje padece mucho por el hecho de que la reina las tenía ya empeñadas con anterioridad para rescatar la ciudad de Baza.

Por lo demás, esto de que el monarca empeñase la ropa ocurría cada dos por tres. Ya lo hemos visto atribuído a Enrique III, y el propio Carlos I vendió unos zapatos de su mujer cuando enviudó.

Maravedí

¿Cuánto costó descubrir América? Según Caddeo, dos “cuentos”, o sea, dos millones de maravedís, que vienen a ser unos cincuenta millones de pesetas de 1992, sea dicho con absoluta inexactitud.

¿Quién los proporcionó? El converso citado Luis de Santángel adelantó 1.400.000 maravedís en compañía del genovés Francisco Pinelo. Colón puso medio millón según Las Casas, o “la meytad del gasto” según dice su memorial de agravios posterior; difícil es concretarlo.

¿De dónde los sacó? Aun siendo imposible discernir exactamente quién le prestó el dinero y en qué cantidad, pudo provenir éste de sus relaciones comerciales con casas genovesas, de su amiga doña Beatriz Enríquez de Arana y de los Pinzón, y lo más fácil es que en diversa cuantía entrasen todos en la suma.

En este punto conviene situar brevemente en su justo lugar la intervención del rey Fernando el Católico en la preparación de la empresa y, de rechazo, toda la actuación aragonesa en ella.

Retrato del rey Fernando el Católico

Ha sido un tópico frecuente el de poner en contraste en general el presunto idealismo de Isabel con la reserva fría de su esposo; al aplicar esta falsilla a la gestación del descubrimiento, ha venido a resultar que la soberana fuese protectora decidida de Colón, y don Fernando remolonease mirando solamente el gasto, la dificultad o el cariz fantástico de la iniciativa.

No hay tesis más inverosímil que ésta, porque lo cierto es que si el Rey Católico se hubiese mostrado adverso al proyecto, éste o no habría cobrado existencia en absoluto o la habría hecho tras dificultades mayores.

Con el mismo afán de frases hechas o tópicos, se ha pretendido dejar en la sombra -o en lugar muy secundario- la intervención catalanoaragonesa en el descubrimiento. Ésta no es insignificante.

La elaboración jurídica, administrativa y económica de la gesta colombina estuvo casi por entero en manos de súbditos de la Corona aragonesa, y es muy posible que la reina, harto enterada de las geniales cualidades de su esposo para tales asuntos, le confiase por entero el planteamiento de la empresa.

Recuérdese la utilización en América de una institución característica de la Corona de Aragón como es el virreinato.

Aprovechando la ocasión, adelantaré que no es verdad que los súbditos de la misma fuesen excluidos del comercio con América. Lo que sí es cierto es que ésta fue anexionada a la Corona de Castilla y también que Sevilla fue el único puerto autorizado para el comercio americano, cosa que perjudicó tanto a los catalanes como a los asturianos o a los malagueños.

Pintura o Cuadro del Puerto de Sevilla en el siglo XVI

Volvamos a nuestro asunto.

Observemos la impropiedad que existe en hablar de las tres carabelas de Colón, defecto al que cedemos en aras de la sencillez. Sólo eran carabelas dos de ellas, la Pinta y la Niña; la Santa María era una nao. Las dos primeras fueron proporcionadas por los hermanos Pinzón, y la última era propiedad de Juan de la Cosa.

La Niña, la Pinta y la Santa María -afirma el almirante Eliot Morison- estaban bien equipadas, bien construidas, bien aparejadas y bien manejadas; eran “muy aptas para semejante fecho”, como el mismo Colón escribió en el prólogo de su Diario.

De este modo, debemos desechar la creencia de que éste se hizo a la mar en “cáscaras de nuez”, en “bañeras” o en absurdos barquichuelos. El viernes, 3 de agosto de 1492, a las ocho de la mañana, las tres naves de Colón partieron del puerto de Palos.

Muelle de las Carabelas

Es triste el caso de esos renombres que nacen por comparación, como si las gentes no se dieran por satisfechas con la noticia de que Fulano es mejor astrónomo, y Zutano, el mejor acuarelista, y apetecieran enfrentarlo con otro colega, y nivelarlo con él, a guisa de reparto y regateo.

Arriban de este modo a la fama por vía injusta y morbosa personas que podían haberla ganado a solas, por sí. Vespucio no tenía necesidad alguna de entrar en comparación -siempre son odiosas- con Colón, para que su nombre se perpetuase en la historia de la navegación. Ambos personajes, por lo demás, fueron amigos en vida y harto ajenos al estropicio consolidado años más tarde.

Jean Descola, en Los conquistadores del Imperio español, dice: “No todo está en descubrir. Hay que dar un sentido al descubrimiento. Los increíbles esfuerzos, las lágrimas y el sudor de sangre del Almirante de la mar océana no habrían servido de nada si un sabio sereno no hubiera borrado el nombre “Cipango” para escribir otro: “Mundus Novus”.

Colón atravesó de parte a parte el mar de las tinieblas, forzó una barrera tenida por infranqueable, tocó en orillas maravillosas, sin ver en ellas más que el reflejo de su sueño interior. Aquel vagabundo sublime miró al Nuevo Mundo con unos ojos ciegos.

Américo Vespucio lo miró de verdad y lo reconoció. De todos modos, el genio visionario y el florentino lúcido pueden darse la mano. Cristóbal Colón sigue siendo el descubridor de América, y Américo Vespucio el que la explicó”.

Monumento a Américo Vespucio en Bogotá

Todos estos triunfos resplandecerían sin tacha si Vespucio no hubiera tenido la desgracia de que un cosmógrafo de tercera categoría, Waldseemüller, publicara en 1507 el comentario a una edición de Ptolomeo atribuyendo el nombre de América a las tierras descubiertas, según él malentendió, por Vespucio.

Unos autores copiaron a otros y difundieron el error.

Dice Henri Vignaud que Vespucio “es de todos los navegantes de la época de los descubrimientos el que recorrió mayor zona costera del Nuevo Mundo. En el primer viaje, la comprendida entre el cabo de Honduras y la Florida, o quizá Georgia; en el segundo exploró el perímetro costero comprendido entre el cabo de San Roque y el golfo de Venezuela. En el tercero, la costa de Brasil entre el cabo de San Roque y la Plata. En el cuarto se movió dentro de la zona recorrida en el anterior.

Llegó a tierra firme antes que Colón (ésta es una afirmación, observamos, que otros valoran con más precauciones), y fue el primero en defender con conocimiento de causa la existencia de una gran tierra continental al Sur de la descubierta por Colón en sus últimos viajes. La obra del Almirante y Vespucio son complementarias; la gloria del primero no se merma un ápice con la indiscutible del segundo”.

La suprema proclamación de sus méritos técnicos está contenida en que se crease para Vespucio, mediante real cédula de 22 de marzo de 1508, el cargo importantísimo de piloto mayor de la Casa de la Contratación de Sevilla; algo así como -para decirlo en lenguaje moderno- director técnico del tráfico por el Atlántico, con las preeminentes derivaciones de cuidar de la enseñanza y el examen de aptitud de los pilotos que iban a Indias, y la preparación de mapas de las áreas descubiertas.

Fuente: Historia Inaudita de España  (Pedro Voltes)