EL DERECHO LABORAL ( DERECHO DEL TRABAJO O DERECHO SOCIAL)


El Derecho laboral (también llamado Derecho del trabajo o Derecho social) es una rama del Derecho cuyos principios y normas jurídicas tienen por objeto la tutela del trabajo humano realizado en forma libre, por cuenta ajena, en relación de dependencia y a cambio de una contraprestación. Es un sistema normativo heterónomo y autónomo que regula determinados tipos de trabajo dependiente y de relaciones laborales.

De esta manera, el concepto de trabajo al que presta atención el Derecho laboral es la actividad realizada por un ser humano que produce una modificación del mundo exterior, a través de la cual aquél se provee de los medios materiales o bienes económicos que precisa para su subsistencia, en una actividad cuyos frutos son atribuidos directamente a un tercero.

El trabajo asalariado genera relaciones asimétricas entre las partes contratantes, en las que existe una parte fuerte (el empleador) y una parte débil (el empleado). Por ello, el Derecho laboral tiene una función tuitiva con respecto al trabajador, tendiendo sus normas a poner límites a la libertad de empresa para proteger a la parte débil frente a la fuerte.

La Revolución Industrial dio origen a grados de explotación solo comparables con la esclavitud en sus formas más abusivas, sometiendo a los trabajadores a condiciones de esfuerzo, horario, peligros, enfermedades profesionales, falta de descanso y remuneración ínfima que no había sufrido, durante los siglos anteriores, el campesinado del que los trabajadores provenían en general. Se destacaba en ese cuadro la explotación inhumana del trabajo infantil, particularmente en la minería. Facilitaba toda esta situación la existencia de enormes contingentes de trabajadores desocupados cuya condición era aún más mísera, y que podían sustituir a cualquier asalariado que protestara por sus condiciones de trabajo.

Fueron surgiendo en forma espontánea y esporádica diversos tipos de protestas, como las manifestaciones, la huelga, la ocupación de fábricas y el sabotaje, que precedieron a la formación de organizaciones de trabajadores (los sindicatos).

El ejercicio del poder político por representantes de los sectores sociales beneficiarios de esta situación aseguraba su mantenimiento. En nombre de la libertad individual se sostenía que los Estados no debían legislar interfiriendo en la “libre contratación” entre empleadores y trabajadores. La intervención del Estado en los conflictos laborales se limitó durante mucho tiempo a la represión de las protestas, consideradas ilícitas, mediante la acción policial o militar.

Durante el siglo XIX fueron naciendo diversas corrientes que desde ángulos distintos exigieron la intervención del Estado en defensa de los trabajadores, como las escuelas intervencionistas y las escuelas socialistas.

Las escuelas intervencionistas quieren que el Estado proteja, por medio de una política adecuada, a las clases sociales perjudicadas con la libre distribución de la riqueza.

El socialismo, particularmente en su desarrollo formulado por Karl Marx, procuraba sustituir la estructura capitalista por un régimen en que no existiera la propiedad privada de los medios de producción ni la explotación por unos seres humanos de la fuerza de trabajo de otros. El objeto del socialismo es la emancipación de los proletarios por obra revolucionaria de los mismos proletarios. Sigue leyendo

NACIONALISMO ÁRABE O PANARABISMO


El panarabismo es una ideología política perteneciente al ámbito del nacionalismo árabe que propone que todos los pueblos árabes sin exclusión, tanto de Asia como de África, conforman una única nación y que deben por tanto caminar hacia su unidad política.

A mediados de los años sesenta, y con el egipcio Gamal Abdel Nasser como principal cabeza visible, el nacionalismo árabe llegó a ser un planteamiento político asentado en la gran mayoría de los países del Magreb y de Oriente Próximo. Ayudado en ocasiones por la Unión Soviética, el sentimiento de unidad árabe, muy vinculado al de revolución social en algunos casos, cobró relevancia internacional al ser Nasser uno de los líderes destacados del movimiento de los no alineados.

Gamal Abdel Nasser

Desde finales de los años cuarenta, el nacionalismo popular fue tomando unos rasgos que acabarían por ser definitorios y diferenciadores del nacionalismo árabe; adquirió notable importancia la idea de “tercer mundo”, de los países en vías de desarrollo que trataban de no ser absorbidos bajo la órbita de ninguno de los dos bloques (el socialista y el capitalista).

Un segundo rasgo característico fue la idea de unidad política entre los árabes. Los países recién independizados tenían suficientes elementos comunes (históricos, culturales, económicos, sociales, etc..) como para que pudieran forjar una unión mucho más estrecha entre ellos. Esta unidad, les proporcionaría, según sus líderes, no sólo un mayor grado de poder colectivo, sino que lograría la unidad moral entre el pueblo y el gobierno. A estos elementos se sumaba otro: el socialismo; la creciente influencia de esta idea era, en parte, un reflejo de lo que ocurría en el mundo.

Concretamente se manifestó en la articulación de las ideas marxistas en árabe y se materializó en el control de todos los recursos por parte del Estado, para intentar así beneficiar al conjunto de la población.

En los países donde el Baazismo o el Naserismo (las dos principales corrientes políticas que defendieron los principios del nacionalismo árabe) llegaron al poder, esos principios descritos se concretarán principalmente en las siguientes medidas: -Reivindicación de la unificación del mundo árabe en una sola nación. -Nacionalización de las empresas extranjeras y Reforma Agraria. -Desarrollo de servicios públicos (sanidad y educación principalmente) de calidad al alcance de todo el pueblo y búsqueda de la eliminación de la miseria. Sigue leyendo

SISTEMAS EDUCATIVOS ISLANDÉS Y ESPAÑOL


El sistema de educación en Islandia, es uno de los más reputados del mundo, gracias a su cobertura y alto nivel de formación. Casi el 100% de la población esta alfabetizada.

La formación educacional ha sido generalizada desde fines del siglo XVIII. En 1907 la asistencia a clase se hizo obligatoria para todos los niños de los 10 a los 14 años; antes de los 10 eran instruidos en sus hogares. En 1946 la educación obligatoria se extendió de 6 hasta los 15 años. En 1993 existían 205 escuelas de ciclo completo además de 36 colegios secundarios y 12 establecimientos para educación terciaria.

Aquellos que deseen continuar su educación pueden asistir también a colegio especializados o escuelas de lenguas.
La educación académica propiamente dicha comenzó en 1847 con la formación del Seminario Teológico, seguido en 1876 por la Facultad de Medicina y en 1908 por la Facultad de Derecho.

Estas tres instituciones se fusionaron en 1911 cuando la Universidad de Islandia se estableció en el Centenario del nacimiento de Jón Sigurdsson, y una cuarta facultad, la de Filosofía se agregó, fundamentalmente relacionada con filología, historia y literatura.

A la facultad de Medicina se agregaron los departamentos de cirugía dental y farmacia en 1941 y 1957 respectivamente. Economía, con énfasis en administración de empresas, fue agregada a la Facultad de Leyes en 1941, pero es ahora una facultad independiente. En el mismo año fue inaugurada la Facultad de Ingeniería y Ciencias la cual ahora confiere el grado B.S (Bachiller en Ciencias) en ingeniería, matemáticas y ciencias naturales.

Dentro de la Facultad de Filosofía es posible obtener el grado B. A. en materias tales como inglés, francés, alemán, latín, griego, todas las lenguas nórdicas, física, matemáticas, química, etc.

Toda la educación en Islandia es gratuita. Varios centros de investigación e instituciones experimentales trabajan en cooperación con la Universidad. La Biblioteca Universitaria es la segunda en importancia del país, después de la Biblioteca Nacional. Sigue leyendo

LOS DIEZ MANDAMIENTOS DEL “INADAPTADO”


 

El primer mandamiento es no levantarse, vencer a la luz con la voluntad de tinieblas, pero nunca lo logra, nunca lo ha logrado. Si le hubieran dicho que no se tenía que levantar más, se habría instalado en la oscuridad sin inmutarse. Si al menos le hubieran dicho levántate, habría resistido, tal vez lo habría logrado. Eso sí que le importa. Que le den órdenes, que le digan ahora, que le digan haz esto. Pero a nadie le importa que se levante o no se levante.

Mide el mundo por las rendijas de la persiana. Es áspero y frio. Es un lugar ajeno y siente que algún día no lo fue, que ese mundo era un territorio conocido y hasta placentero, pero que eso tal vez fue antes de nacer, en un tiempo en el que no había divisiones, día y noche, noche y día. No cuenta los golpes, no cuenta las noches sin dormir, ni tampoco las cicatrices. Huele a agrio en el piso y se respira un aire muchas veces respirado, agotado y ya inservible, y ese no es el aire del mundo que entonces habitaba y que no era ajeno y frío ni desconocido.

Se levanta por fin. No porque deba, sino porque quiere escapar. Siempre lo hace con el pie izquierdo al tiempo que se santigua con la mano derecha, pero hoy pone despacio los dos pies en el suelo y se agarra con las dos manos al borde del somier. No pasa nada. Sale del cuarto, el grifo de la cocina gargajea y de vez en cuando suelta aire, pero no agua. Està cortada. La luz no, esta vez no.

En el espejo del cuarto de baño hay un extraño y el extraño está en el espejo, que el cuerpecito lo tengo moraíto como un lirio, y si Dios me diera la muerte acabarían mis martirios. Son unos tientos, pero él no lo sabe porque no sabe nada de música, ni mucho menos que los cantaba Camarón.

Lo oyó una vez en la radio del patio y se le quedó dando vueltas para siempre en la cabeza porque entonces era él el que tenía el cuerpecito como un lirio, sí, y porque también él quería mejor estar muerto que castañeteando los dientes de miedo, porque sí, de esa forma acabarían sus martirios. Que el mío cogeré, que el mío, cogeré, sigue tú por tu camino, que yo el mío cogeré.

Su padre ronca y duerme y dormirá roncando con un brazo peludo colgando y un reloj falso brillando como brilla el oro falso, con la correa a medio desabrochar. El brazo que mide la longitud del mundo. El brazo que sostiene la mano, la mano que a veces se cierra. Ya no le da miedo, la suya es igual de grande. Padre duerme, madre no. Madre finge que duerme, o se engaña a sí misma, también para no sentir y para no saber. Sigue leyendo

LESBIANISMO


Lesbianismo es el término empleado en español para hacer referencia a la homosexualidad femenina. La palabra lesbiana se utiliza para hacer referencia a una mujer homosexual, es decir, una mujer que se identifica a sí misma, o a la que otros caracterizan, por su deseo hacia otras mujeres.

El concepto de lesbiana empleado para diferenciar a las mujeres que comparten una orientación sexual es un constructo del siglo XX. Aunque la homosexualidad femenina se ha encontrado en muchas culturas a lo largo de la historia, no ha sido hasta recientemente cuando la palabra lesbiana ha comenzado a describir a un grupo de personas.

A finales del siglo XIX los sexólogos publicaron sus observaciones sobre el deseo y conducta hacia personas del mismo sexo, y distinguieron a las lesbianas en la cultura occidental como una entidad distintiva. Como resultado, las mujeres que se dieron cuenta de su nuevo estatus médico formaron subculturas underground en Europa y Norteamérica.

El término lesbiana fue ampliado en la década de 1970 con la influencia de la segunda ola del feminismo. Desde entonces los historiadores han reexaminado las relaciones entre las mujeres, y cuestionan qué es lo que hace que una mujer o un relación puedan calificarse de lesbianas. El resultado de este debate ha introducido tres componentes a la hora de identificar a las lesbianas: conducta sexual, deseo sexual, o identidad sexual.

La sexualidad de las mujeres a lo largo de la historia ha sido en su mayor parte construida por varones, los cuales han limitado el reconocimiento del lesbianismo, como posibilidad o expresión válida de sexualidad, debido a la ausencia de varones en una relación lésbica. Los primeros sexólogos basaron sus caracterizaciones de las lesbianas en sus creencias de que las mujeres que desafiaban sus estrictamente definidos roles de género estaban mentalmente enfermas. Sigue leyendo

LOS EMPRESARIOS DE ESPAÑA: UNA MIRADA A NUESTRO MÁS INMEDIATO PASADO (SEGUNDA PARTE)


Segunda entrega del capítulo  Chimeneas del Nervión, (que yo he titulado Los empresarios de España: una mirada a nuestro más inmediato pasado), en el que el historiador Fernando García de Cortázar se refiere a la desigual actitud de las burguesías españolas, que al fin y a la postre han configurado la realidad de las regiones de España y son fuente de tensiones en la nación fallida.

Muy diferente es el itinerario del País Vasco, aun cuando su economía también pareciera depender a finales del siglo de la exportación de materias primas mineras. Aquí, el acaparamiento de las explotaciones en muy pocas manos y las dificultades impuestas por el fuero a las concesiones a extranjeros hicieron posible que la oligarquía vizcaína acumulase los medios suficientes para acometer la inversión industrial.

Santa Ana de Bolueta

Desde el término de la segunda guerra carlista, la burguesía minera toma el relevo de la vieja clase comercial y continúa su labor de creación de siderurgias destinadas a sustituir las obsoletas ferrerías con la apertura de Santa Ana de Bolueta en 1841 como episodio notable. Primera sociedad anónima del País Vasco, reunió un equipo de comerciantes bilbaínos y técnicos franceses para levantar los primeros altos hornos vizcaínos, alimentados todavía con carbón vegetal.

Al igual que la siderometalurgia vizcaína, Guipuzcoa se adelanta ese mismo año  en el sector papelero, al fundar el capital donostiarra en Tolosa la compañía La Esperanza para rentabilizar al  momento la unificación de mercados y la prohibición de compra de papel europeo. En 1902 dos tercios de papel español procedían de los valles guipuzcoanos, a costa de contaminar irremediablemente los ríos de la provincia.

La Esperanza

El polo vizcaíno, reforzado por la apertura de nuevas empresas en la ría del Nervión, dio el tiro de gracia al núcleo asturiano que parecía destinado a ser la cabeza de la siderurgia española por sus abundantes reservas de carbón y la pujanza de sus fábricas en los años cincuenta. Falló, sin embargo, al no poder atraerse la demanda ferroviaria y no disponer de capitales propios, debiendo soportar así mismo la dura competencia del hierro vizcaíno. El parón de la siderurgia astur sólo se vería compensado por el éxito de la metalurgia de zinc, donde la Compañía Asturiana se impondría como primer productor europeo.

A pleno rendimiento desde 1885, las empresas del Nervión, volcadas en el lingote para la exportación, conquistan en pocos años  el mercado nacional, sobre todo desde que la Liga Vizcaína de Productores logra del gobierno un arancel proteccionista completamente favorable a sus intereses. Sigue leyendo

EL DERECHO A OKUPAR UN ESPACIO HABITABLE: MUJERES URBANISTAS


La naturaleza espacial del ser humano requiere vincularse a sitios concretos y libremente elegidos en los que transcurre la existencia. Significados por la volutad y vinculados al ser de las cosas, estos lugares instilan su calidez a las relaciones sociales que en ellos acontece. Sin embargo, y aunque resulte absurdo, las sociedades de la presente hora nos han despojado de algo tan intrínsecamente humano como es el derecho a habitar.

El entorno se convierte, de hecho, en un impedimento para la realización personal cuando los residentes carecen de toda implicación en el diseño de sus barriadas y en la construcción de sus viviendas.

Desde la perspectiva del pensamiento libertario, los vecinos deberían apropiarse los inmuebles: sería una forma de institucionalizar un caos saludable. Que los vecinos diseñen el edificio que ocupan implica invertir la jerarquización de la construcción, es decir, que esta se gestione desde abajo.

KROPOTKIN

Pero hay otros dos problemas importantes que, bajo su aparente modernidad, fueron ya discutidos por el viejo Kropotkin: el aislamiento de la familia nuclear, enclaustrada en la vivienda unifamiliar como trasunto de la prisión, y la exclusión de la mujer en todo lo relacionado con el alojamiento, ahogada, como estaba y continúa, en las faenas domésticas. Estas inquietudes están muy presentes en el discurso comunitario y participativo del movimiento okupa, a través  del que fluyen continuamente acciones que van desde el barrio y hacia el barrio en su reivindicación del espacio público de la vida cotidiana.

Una muestra de todo ello fue ofrecida en el taller “Las mujeres y el barrio de Lavapiés“, que organizaron el Colectivo de Mujeres Urbanistas, la Eskalera karakola y la Red de Lavapiés en el madrileño CSA “El Laboratorio”.  Confluyen, asimismo, en un espacio de contrainformación telemática llamado Nodo50, un servidor de Internet que apronta una asamblea independiente con una oferta de servicios informáticos y comunicativos a grupos de izquierda, desencantados, inconformistas y disidentes.

El acervo del que se nutre el Colectivo de Mujeres Urbanistas no es ajeno a la veterana aportación de un grupo de teóricas que, sin abandonar el fenimismo, incidieron en la prioridad de las transformaciones espaciales y económicas frente a las netamente políticas.

Con el objeto de socializar la faena doméstica y barrenar la separación que existía entre el hogar y el trabajo, estas activistas diseñaron casas en las que no existía la tradicional división de los espacios por sexos. Son varias las experiencias que a lo largo de la historia han subvertido los valores patriarcales prevalentes en el urbanismo.

Generalmente, estos experimentos han sido el fruto de la colaboración entre el socialismo y el feminismo, muy fructífera hasta que el socialismo científico, basado en la división de clases como categoría central, desplazó al radicalismo por la igualdad de sexos que había caracterizado al socialismo utópico inglés.

A finales del siglo XIX, Melusina Fay Pierce propuso la creación de bloques de casas con servicio común de cocina, lavandería y guardería, apoyadas en cooperativas de trabajo doméstico. Y en tiempos más recientes, desde que acabó la Segunda Guerra Mundial hasta finales de los años setenta, numerosas mujeres de la zona costera de Brighton se organizaron en redes que, desafiando a la Administración local, ofrecieron una respuesta adecuada a sus cambiantes necesidades durante la posguerra, tanto en lo relativo a la maternidad y al cuidado  de los hijos como al mantenimiento del puesto de trabajo.

Dolores Hayden

En Canadá, Estados Unidos y Gran Bretaña también se han construido, auspiciados por el embate del feminismo en los años sesenta, hogares de acogida para mujeres, albergues y centros culturales. Con el mismo prurito, cubrir las necesidades de las mujeres, la vanguardista arquitecta Dolores Hayden ha diseñado no hace mucho un espacio mixto en el que las madres solteras de la ciudad de Los Ángeles pueden combinar el hogar con el puesto de trabajo.

En España, el Colectivo de Mujeres Urbanistas no se propone crear espacios exclusivamente femeninos pero sí atender a los requerimientos específicos de un grupo que, en virtud de las tareas que asume, por ejemplo como cuidadora de niños y personas mayores, utiliza más el viario urbano, por lo que también sufre en mayor medida su diseño inadecuado o su ocupación molesta.

Fuente:  ¿DÓNDE ESTÁN LAS LLAVES? EL MOVIMIENTO OKUPA: PRÁCTICAS Y CONTEXTOS SOCIALES    (COORDS.  RAMÓN ADELL ARGILÉS/ MIGUEL MARTÍNEZ LÓPEZ)

 

INTELIGENCIA ARTIFICIAL: ¿PUEDE PENSAR UNA MÁQUINA?


En 1945 se construyó el ENIAC, el primer ordenador electrónico de propósito general. Pesaba 27 toneladas y ocupaba una sala de casi doscientos metros cuadrados. Se componía de más de diecisiete mil válvulas de vacío y cada pocos minutos se fundía una de ellas, por lo que un grupo de operadores había de estar pendiente de reponerlas.

El ENIAC

Se dice, aunque quizá sea exagerdo, que al encenderse dejaba a oscuras a la mitad de Filadelfia.

Desgraciadamente el objetivo inicial era bélico, como en tantos otros avances tecnológicos: calcular las trayectorias balísticas de los nuevos armamentos empleados durante la segunda guerra mundial.

Cada arma requería un libro lleno de tablas. En lugar de ser computadas manualmente por ejércitos de mujeres durante jornadas enteras, el ENIAC las obtendría él solito en pocas horas. Pero su construcción se demoró, y cuando estuvo a punto, la guerra ya había finalizado.

Pronto las nuevas máquinas demostraron ser algo más que simples “masticadores” de números. También se revelaron competentes en el manejo de información simbólica y hallaron nuevas y más elegantes soluciones a teoremas clásicos de la lógica matemática. Por un momento parecía que no había límites  a sus posibilidades. Sigue leyendo